El intendente de Rosario dijo que los proyectos enviados a la Legislatura provincial son necesarios y que debe habilitarse un «abordaje penal»
Un cuidacoches fue detenido por la rotura de la luneta de un taxi en Alvear y Brown.
Luego de la captura de un cuidacoches en la costanera central de Rosario por la agresión a una taxista, el intendente Pablo Javkin reiteró la necesidad de prohibir la actividad en Rosario. «Acá no estamos hablando de nada social, estamos hablando de gente violenta», manifestó este martes.
El funcionario consideró que los problemas con los trapitos no sólo requieren una respuesta desde el municipio. Así planteó que el conflicto excede la órbita local y sostuvo: «Espero que también avance la Legislatura provincial y que eso nos permita intervenir de manera más efectiva».
El jefe del Palacio de los Leones consideró que los límites establecidos por el Código de Faltas santafesino son insuficientes a la hora de abordar las denuncias contra quienes piden dinero a cambio de vigilar vehículos estacionados en espacios públicos. «Cuando actúa la policía u organismo de control, tiene que tener un abordaje penal», observó.
Javkin espera sanciones más severas para cuidacoches
El exdiputado provincial recordó que la normativa municipal ya prohíbe la extorsion y eso «es un paso», pero opinó que es precisa otra definición para prevenir las agresiones y los aprietes. En cuanto a la discusión sobre el marco actual que limita al cuidacoches, advirtió: «Necesitamos una actividad de tipo penal que sirva como represalia legal. De lo contrario, es sólo una toma de datos y sigue».
Por otro lado, el intendente señaló que la reciente modificación del artículo 10 bis de la ley 7.395 no permite su aplicación más de tres veces para demorar a una persona. «Es una medida muy limitada», opinó.
Las declaraciones de Javkin surgieron horas después de un operativo policial por la rotura de un taxi en barrio Pichincha. La conductora denunció que un trapito le tiró una piedra este martes a la madrugada y el sospechoso fue capturado a pocas cuadras del lugar.
De acuerdo a fuentes de las fuerzas de seguridad provinciales, Alexis C. le tiró un objeto contundente al automóvil en inmediaciones de Alvear y Brown. El coche terminó con la luneta destrozada por el impacto y la víctima decidió llamar al 911.
En la primera declaración, la mujer dijo que había sido atacada por un cuidacoches que tenía puesta una gorra de Boca. En base a esa descripción, los agentes de la Brigada Motorizada atraparon al hombre de 46 años en avenida Estanislao López y Moreno, a unas cinco cuadras de allí.

