El Gobernador bonaerense realizó una conferencia de prensa desde Casa de Gobierno tras el intento de magnicidio a Cristina Fernández. Detalló el encuentro que mantuvo con ella el jueves por la noche.
El gobernador, Axel Kicillof, realizó una conferencia de prensa en Casa de Gobierno tras el intento de magnicidio a la vicepresidenta, Cristina Fernández. El mandatario convocó a una reunión de gabinete a las 11 de la mañana y, tras el encuentro, encabezó una conferencia de prensa en el salón Dorado en Casa de Gobierno en La Plata.
Allí detalló cómo fueron las horas posteriores al atentado, ya que el dirigente estuvo en el departamento de la Vicepresidenta hasta altas horas de la noche: “La vi entera, pensando en la responsabilidad que tiene, tratando de comprender este hecho, que es un antes y un después”. Además agregó: “No hay que minimizarlo, ni dejarlo pasar, ni circunscribirlo a un problema mental de la persona que lo cometió”.
En ese marco, manifestó que “los discursos de odio tienen que dejar de existir” y subrayó que “haciendo una retrospectiva de los discursos recientes, viendo cómo terminaron, creo que tenemos que hacer una rectificación”.
“No lo estamos viendo esto como un atentado a Cristina Fernández, sino como un atentado a la democracia, al sistema democrático, es lo más grave que pasó desde la vuelta a la democracia”, remarcó e indicó que “estamos ante una situación difícil de exagerar, y creo que todos y todas estamos en un estado de conmoción”.
La queja al sistema judicial
Al ser consultado por los comunicados que emitió la Corte Suprema de la Nación y demás espacios del sistema judicial a más de 12 horas del atentado, Kicillof dijo: “No me gustaron, eluden el hecho en sí”. “Le dan la espalda a lo que estamos sintiendo los argentinos”, afirmó.
Luego, hizo un llamado a los dirigentes políticos, sindicales, empresarios y organizaciones de la sociedad «a repudiar lo que ocurrió sin grises y a replantear los discursos de odio a nivel político, mediático y judicial». “El problema no es que se atente contra el peronismo. No hay democracia posible con estos niveles de violencia y de odio”, enfatizó el gobernador.
“Vimos dirigentes pidiendo pena de muerte, vimos guillotinas, vimos bolsas mortuorias. Después, pasó esto. Estamos a tiempo de cambiar esas actitudes y construir otra agenda” y recordó que desde el Frente de Todos “no se insulta, ni se agrede ni a jueces, ni a periodistas, ni a representantes de la oposición”. “Esperamos que esto sea una campanada ensordecedora que despierte a los que pensaban que podían decir cualquier cosa”, cerró.
