Economía

La caída de empleadores que toman trabajadores en blanco

Menos patrones y más fragilidad laboral

Un informe del Cepa le pone cifras a la desaparición de fuentes laborales en Santa Fe. Concentración del empleo y señales de deterioro en la dinámica productiva.El informe concluye que la caída del 4,7% en la cantidad de empleadores constituye una señal de alerta sobre el rumbo de la economía santafesina.

(Gentileza)

La dinámica del entramado productivo en Santa Fe muestra señales de alerta. Según un informe que esta semana divulgó el Centro de Economía Política Argentina (Cepa), la evolución de los empleadores en la provincia evidencia un proceso de retracción que impacta de lleno en el mercado laboral, con menos firmas activas, mayor concentración del empleo y un escenario de creciente fragilidad. El estudio, basado en datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, revela que entre noviembre de 2023 y diciembre de 2025 la cantidad de empleadores con trabajadores registrados cayó de 50.674 a 48.316. Esto implica la pérdida de 2.358 firmas, lo que representa una contracción del 4,7% en poco más de dos años.

El golpe más fuerte se registró en el sector de transporte y almacenamiento, que perdió 1.151 empleadores, seguido por la industria manufacturera, con 322 casos menos. También se destacaron caídas en servicios profesionales y técnicos (-167) y en el comercio (-146). Todo esto configura un escenario de retracción generalizada que atravesó a la mayoría de las actividades económicas .

El empleo formal también evidenció una tendencia negativa. El informe señala que en el mismo período se destruyeron 13.875 puestos de trabajo registrados, lo que representa una caída del 2,2%. De este modo, el total de trabajadores pasó de 632.761 a 618.886 en poco más de dos años.

La industria manufacturera encabezó la pérdida de empleo, con 7.806 puestos menos, seguida por transporte y almacenamiento (-4.588) y el sector educativo (-2.615). También se registraron caídas relevantes en gastronomía y hotelería, con 1.488 empleos menos. En contraste, algunos sectores mostraron leves mejoras, como comercio, salud y actividades vinculadas al agro, aunque insuficientes para compensar el saldo negativo general .

El análisis también pone el foco en el tamaño de las empresas afectadas. La totalidad de la caída en la cantidad de empleadores se concentró en firmas de hasta 500 trabajadores, que perdieron 2.361 unidades. En cambio, las grandes empresas (más de 500 empleados) mostraron una leve expansión, con tres casos más en el período .

La reducción no sólo implica menos empresas operando, sino también menores oportunidades laborales y una estructura más vulnerable frente a los vaivenes macroeconómicos. En paralelo, el informe advierte que esta caída no es lineal, sino que se ha venido sosteniendo a lo largo de todo el período analizado, y consolidó así una tendencia negativa en el tejido empresarial santafesino.

Uno de los aspectos más relevantes del informe es la tendencia hacia la concentración. A medida que disminuye el número de empleadores, el empleo tiende a concentrarse en un conjunto más reducido de firmas de mayor tamaño. Este fenómeno, advierte el Cepa, limita la competencia y reduce la capacidad de absorción de mano de obra, especialmente en contextos de crisis.

En ese sentido, las pymes aparecen como uno de los eslabones más débiles. El informe subraya que son las más afectadas por la caída de la actividad, los mayores costos y las restricciones financieras. Esta situación se refleja en la pérdida de empleadores en los segmentos más chicos, mientras que las empresas más grandes logran sostener o incluso ampliar su participación relativa en el empleo.

El impacto en el nivel pyme es insoslayable: el 70,2% de los puestos perdidos corresponde a este segmento, equivalente a 9.745 trabajadores. Las firmas más grandes explicaron el 29,8% restante de la caída, con 4.130 empleos menos .

A su vez, el análisis del centro de estudios que dirige Hernán Letcher y del que participa la economista rosarina y diputada nacional Julia Strada, destaca que la pérdida de empleadores no siempre se traduce en una caída proporcional del empleo total, sino en una reconfiguración del mercado laboral. Esto puede derivar en mayor precarización, aumento del empleo informal o desplazamiento hacia sectores de menor calidad laboral.

El contexto macroeconómico resulta determinante para explicar esta dinámica. La inflación, la pérdida de poder adquisitivo y la incertidumbre económica impactan directamente en la actividad productiva. En ese marco, el informe vincula la caída de empleadores con el escenario abierto tras el cambio de gobierno a fines de 2023, período en el que se intensificaron las tensiones sobre el entramado productivo.

Otro punto remarcado es la heterogeneidad sectorial. Algunos rubros muestran caídas más pronunciadas en la cantidad de empleadores, mientras que otros logran sostenerse mejor. Esta disparidad contribuye a profundizar las desigualdades dentro de la estructura productiva provincial.

En términos territoriales, la situación también presenta matices. Si bien Rosario y Santa Fe capital, como los dos mayores centros urbanos de la Bota, concentran la mayor cantidad de empresas, las localidades más pequeñas son más sensibles a la desaparición de empleadores, debido a su menor diversificación económica.

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