El fallo que barrió con los argumentos de Macri
Los camaristas consideraron que Chocobar cometió un homicidio agravado y que se excedió en el cumplimiento de su deber. Hasta ayer, la acusación era “exceso en legítima defensa”. Igual, la pena prevista para ambos delitos es la misma. El Gobierno volvió a defenderlo.
La Sala VI de la Cámara del Crimen confirmó ayer el procesamiento del policía Luis Chocobar por “homicidio agravado por el uso de arma de fuego cometido en exceso en el cumplimiento de los deberes de funcionario público”. Es decir que el efectivo cometió un delito al dispararle cuatro veces por la espalda a un ladrón, después de que este dejara de representar algún peligro. Sin embargo, Chocobar fue defendido públicamente por el presidente Mauricio Macri y por la ministra Patricia Bullrich pese a que las imágenes exhibían al uniformado disparando a distancia y por la espalda a Pablo Kukoc, quien había participado de un robo instantes antes. El fallo de los doctores Rodolfo Pociello Argerich, Marcelo Lucini y Mariano González Palazzo deja en claro que Chocobar no fue héroe ni salvó a nadie, como dijo la Casa Rosada, ya que intervino cuando los dos delincuentes estaban en fuga y la máquina de fotos robada había sido recuperada por tres jóvenes que estaban en la puerta de un cíber. “Es por mérito de Chocobar que se evitó la puñalada número 11”, argumentó falsamente ayer Macri en su defensa del policía, contrariando las imágenes y los hechos. La resolución de los magistrados, además, deja entrever cuestionamientos al entrenamiento de Chocobar –el policía exhibió miedo, disparó tapándose la cara y no sabía apuntar– y es lapidario con el fiscal Ricardo Sáenz, que quiso intervenir en el caso defendiendo a Chocobar, pese a que no le correspondía. El objetivo de Sáenz fue alinearse en el team punitivista y sumar puntos en la carrera por ver si el Gobierno lo designa como procurador. Los camaristas anularon el embargo al policía, aunque le ordenaron al juez Enrique Velázquez que disponga un nuevo embargo, justificando el monto. Se supone que será menos de los 400.000 pesos del fallo original. “Seguro que (Raúl) Zaffaroni llamó a los jueces para felicitarlos”, ironizó el Presidente en otro intento de utilizar el caso para salir de los temas como la inflación, los tarifazos, el recorte a los jubilados y la caída de los salarios.
Límites
La administración Macri utilizó –y utiliza– el caso Chocobar para salir de los temas que más la comprometen pero, además, para sostener una campaña represiva de respaldo a cualquier costo de las fuerzas de seguridad. Eso es lo que explica que haya apoyado a la Gendarmería en la brutal represión contra la comunidad mapuche en Chubut, lo que derivó en el homicidio de Santiago Maldonado. Poco después reiteró el apoyo, esta vez a la Prefectura, en el caso del asesinato por la espalda de Rafael Nahuel. Y en el mismo sentido utilizó la represión de diciembre contra los manifestantes que protestaban por la reforma previsional. El camino represivo, de militarización de las fuerzas de seguridad, tuvo también otro capítulo en La Rioja, con el brutal entrenamiento y la muerte del cadete Emanuel Garay. El proceso de militarización se percibe en todas las policías del país: en lugar de un entrenamiento cada vez más sofisticado –técnicas de reducción de delincuentes, preservación de escenas del delito e incluso mejora en la formación física y uso de armas de fuego–, hay cada vez más correr, barrer, limpiar y humillar a los efectivos para que cumplan órdenes sin chistar
