El presupuesto de una familia tipo en Rosario se duplicó a lo largo de 2022, y ahora –hasta el mes pasado, mejor dicho– hacen falta alrededor de 230.000 pesos mensuales para cubrir los gastos elementales. La cifra llegó a caballo de un fuerte salto en diciembre de 8,79% de aumento –mayor que el promedio nacional–, lo que terminó de redondear una suba de 97,62% a lo largo del año.

«Si hablamos en dinero, en 2022 la canasta aumentó más de 113.000 pesos. O sea, prácticamente se hizo necesario un sueldo más para seguir comprando lo mismo. Las paritarias, la evolución de ingresos en el comercio, el profesional o el trabajador independiente no sigue la misma lógica, y así el poder adquisitivo queda atrás», expuso Ignacio Pandullo, del Centro de Educación, Servicios y Asesoramiento al Consumidor (Cesyac) que realizó el estudio.

Esta ONG relevó durante el mes de diciembre los precios en Rosario de 50 productos de consumo masivo y 13 servicios para la vida promedio de una familia integrada por una pareja y dos hijos. Y concluyó en que el costo de esa canasta básica familiar (CBF) alcanzó $228.870, casi 9 puntos más que los $210.375 del presupuesto de noviembre. «Es muy preocupante: cuando este año medíamos 5% de aumento intermensual nos parecía increíble, y ahora terminamos el año cerca del 9%», acotó Pandullo.

La CBF se integra por productos de consumo masivo, que insumieron $87.811, y servicios para el hogar, que demandaron $141.058. Si bien el aumento de la CBF ha sido del 97,62% promedio, los productos de consumo masivo incrementaron 116%, y los servicios casi 88%.

El desagregado de los productos se compone de Comestibles ($28.580), Carnes ($25.717), Frutas y Verduras ($15.554), Bebidas ($11.224) y Productos de Limpieza ($6.735).

En cuanto a los servicios: Alquiler e Impuestos ($41.333, el valor mínimo de plaza, aunque seguramente ya desactualizado), Servicios de Vivienda ($19.049), Transporte ($28.579) y Servicios para las Personas ($52.097: medicamentos, medicina prepaga, club social deportivo, escuela privada, telefonía fija).

De todos esos, Seguro automotor (+35%), Limpieza (+25%) y Frutas y Verduras (+28%) son los rubros que más aumentaron de noviembre a diciembre.

«La suba en los productos de limpieza no tiene una explicación ajena a las grandes distorsiones en formación de precios que tenemos en Argentina. En frutas y verduras lo mismo: distorsión en la cadena, productor gana poco, consumidor paga mucho y en el medio, mucho intermediario. Pero además, la sequía que ha hecho mermar la producción», analizó Pandullo.

«Lo que preocupa aquí es que estamos midiendo consumos básicos, lo elemental para el bienestar de una familia. Estos casi $229.000 compran lo mismo que en diciembre 2021 costaba $115.812. Cuando los valores son tan altos y se prolongan en el tiempo hacen menguar fuerte el poder adquisitivo, y cada vez se torna más difícil cubrir esta canasta», observó el responsable del informe.

El trabajo del Cesyac coteja la evolución promedio del salario respecto del costo de la CBF según el Índice de Variación Salarial. Ese cruce muestra que los ingresos lograron empardar y mantenerse –con altibajos– por encima del costo de la CBF a partir de marzo 2022. Pero ya para octubre pasado la proyección volvía a tornarse negativa.

Y eso que el IVS que elabora el Indec solo contempla a trabajadores registrados. «Hay que tener en cuenta –agregó Pandullo– que en Argentina dos tercios de los trabajadores tienen alguna irregularidad en su registración, o directamente trabajan en negro, o son informales, y están afuera del universo de paritarias. Eso repercute negativamente en su remuneración y en su poder adquisitivo».

Si bien las ventas en supermercados mantuvieron su nivel, a valores constantes, el analista económico apuntó un cambio en el criterio del consumidor. «Hay diversificación, la gente gasta lo mismo pero hace rendir su dinero algo más consumiendo bienes de menor calidad, o de menor valor nutricional en el caso de alimentos. El dinero lo gasta, pero de otra forma», dijo.