Electrolux, o cuando “el pato le tira a la escopeta”
La empresa abrió retiros voluntarios y se anotaron más que el cupo anunciado. Importaciones, crisis de consumo y familias endeudadas.

La empresa de línea blanca radicada en Rosario, Electrolux, abrió retiros voluntarios para recudir su planta de trabajadores como consecuencia de la caída de las ventas y la apertura de las importaciones. Pero lo llamativo fue que, a dos días de vencer el plazo para inscribirse, unos 130 operarios se inscribieron en el registro, cuando la firma quería desprenderse de 100. La compañía controlada desde Brasil que supo tener mil empleados durante el gobierno de Mauricio Macri, tiene actualmente 400 trabajadores y buscar achicarse. Para el abogado de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Pablo Cerra, la buena oferta y el nivel de endeudamiento de los empleados explica el extraño fenómeno.
El año pasado la planta rosarina de la empresa de electrodomésticos de línea blanca firmó con la seccional local de la UOM un acuerdo de suspensiones de todo su personal, 400 empleados, por falta de actividad. Los operarios percibían el 100% de sus salarios y la planta ahorraba gastos operativos.
Cerra dijo a Rosario/12 que “las suspensiones no se ejecutaron completamente: fueron de manera rotativa y para menos gente de las que se esperaba”. Sin embargo, el consumo interno continuó su estancamiento, el poder adquisitivo de los los salarios no movilizó las ventas y el Gobierno nacional profundizó su política de apertura irrestricta de importaciones. Ese combo, que tiene en jaque a la mayoría de las ramas industriales, desembocó en la decisión de Electrolux de reducir su plantel.
“Para que la empresa abra retiros voluntarios es porque ya de base tenemos un conflicto. Nadie abre retiros sin un conflicto productivo, financiero, económico, el que vos quieras, pero hay un conflicto”, dijo el abogado de la UOM a este diario, para agregar que en general es un medida menos conflictiva que los despidos.
“Mi expertise de más de 20 años indica que nunca se cubre, cuando se arman las reestructuraciones de retiro voluntario, las expectativas de la patronal, en el sentido que nunca se llega a cubrir la cantidad de gente que la patronal quería. Entonces el conflicto escala”, abundó.
Sin embargo, en el Electrolux ocurrió lo contrario. “Acá la empresa había hablado de una reestructuración de 100 personas y se anotaron 130 ya, y faltan dos días”, explicó ayer Cerra, y graficó la situación con un dicho: “Los patos le tiran a la escopeta, en criollo”.
Puesto a explicar la extraña situación sobre la planta fabril que desde el inicio de la gestión de Milei tiene 400 empleados, el abogado de la entidad gremial señaló: “La pregunta del millón es por qué. Porque a diferencia de otra actividad, estos son trabajadores en general calificados. Soldador, matricero, tornero. Y esa calificación no la va a poder, en su gran mayoría, no la van a poder plasmar en un nuevo trabajo”, porque el panorama es negro para industria.
“¿Qué pasa?”, se preguntó Cerra, para responderse: “Un parámetro común en casi todos es que están endeudados. Entonces, la única manera de que puedan salir de su estado de deudor, es a través de recibir el dinero todo junto, o en gran medida, de esta manera. Es un parámetro, un común denominador, te diría del 99% de los trabajadores que accede al retiro voluntario”. En ese sentido, agregó que “muy pocos, el 1%, el 2% se te va porque dice tengo otro trabajo, o me mudo. Es por eso, en este momento”.
A la vez, explicó que en la empresa ofrece retiros del 100% de la indemnización, con la ley vieja -anterior a la reforma laboral- y un plus de 3 sueldos. Para los de menor antigüedad, el porcentaje supera ampliamente el 100% de la indemnización correspondiente.
