El feminismo en la central obrera
Lorena Almirón y Melina Gutiérrez dirigirán la central obrera local hasta 2030. La pelea por el salario y la representación.

La regional rosarina de la CTA Autónoma tendrá dos mujeres en su conducción. Lorena Almirón fue reelecta como secretaria general, acompañada esta vez por Melina Gutiérrez, que será secretaria adjunta. Por primera vez desde su fundación, la central obrera estará conducida por mujeres, que además provienen de la corriente del feminismo sindical.
Como una de las primeras acciones, el espacio participará del lanzamiento del Frente de Sindicatos Unidos (Fresu) Federal en Rosario, el próximo miércoles. Las dirigentes advierten una situación “salarial crítica” en distintos sectores y encienden alarmas por los niveles de endeudamiento. “Ninguna política va a alcanzar si no va acompañada del aumento salarial que necesitamos”, planteó Almirón.
“Este gobierno ha desprestigiado el trabajo estatal y empeorado sus condiciones, además de eliminar un montón de puestos de trabajo. Pero el daño pudo haber sido aún mucho mayor si no estábamos en la calle como lo estuvimos”, sostuvo Gutiérrez, que a principio de mes volvió a su puesto de trabajo en Pami, después de un despido que definen como “persecutorio e injustificado”.
El jueves 20 de agosto la CTA Autónoma realizó sus elecciones para renovar la conducción de la organización, a lo largo y ancho del país. Hubo más de 2.500 mesas de votación en todas las provincias, para elegir más de 30 mil cargos electivos en los ámbitos provincial, regional y local. A nivel nacional Hugo “Cachorro” Godoy fue reelecto como secretario general de la central obrera, acompañado por Mariana Mandakovic y Pablo Spataro. En tanto, en Rosario, la lista única encabezada por Almirón y Gutiérrez fue elegida con gran afluencia de votantes para conducir hasta 2030.
Desde la central definieron la elección en Rosario como algo histórico: las dos dirigentes se convirtieron en la primera conducción ejecutiva dirigida por mujeres provenientes de la corriente del feminismo sindical, desde la fundación de la central obrera. También las dos provienen del sector estatal. Almirón se desempeña como asistente escolar y es secretaria general de ATE Rosario; mientras que Gutiérrez es trabajadora de Pami y forma parte de la junta interna que representa a los trabajadores de la entidad. Ambas celebraron la amplia participación electoral en la regional, con más de 3.000 afiliados que asistieron a las urnas, en un contexto donde consideran “fundamental” el involucramiento y la unión de fuerzas entre los trabajadores.
“Venimos poniendo el cuerpo en todas las luchas que se dieron durante estos casi tres años que van de gobierno de Javier Milei. Nos parece importante fortalecer una central obrera con las características que tiene la CTA Autónoma, donde los trabajadores pueden afiliarse sin importar sin son trabajadores registrados en el sistema formal. Hay cada vez más personas en esa situación y nosotros tenemos que ser un espacio que aglutine esas demandas”, describió Almirón en diálogo con Rosario/12.
En una misma línea, el desafío para Gutiérrez es seguir trabajando junto a las organizaciones sociales y a los sindicatos, con una agenda de reclamos abiertas dirigida a un gobierno que no da respuestas. “La CTA Autónoma tiene la particularidad de que mantiene su autonomía de los gobiernos y de los patrones, además de contemplar a los trabajadores desocupados”, planteó a Rosario/12. “Es un espacio donde nos podemos seguir organizando y debatiendo, con el objetivo puesto en poder lograr un gran paro regional entre todos los sectores que luchamos desde que asumió este gobierno”, añadió.
Salario y deudas
En el análisis de situación, desde la regional local advierten diversas problemáticas que, en líneas generales, se encuentran atravesadas por un mismo eje: el atraso salarial y el incremento en los niveles de endeudamiento.
La semana pasada, ATE difundió una encuesta realizada entre los estatales de todo el país, con resultados que permiten mapear el contexto. El 87% de los trabajadores relevados tiene deudas vigentes, de los cuales el 40% las usa para pagar urgencias médicas, gastos en educación, alquileres o expensas, y el 37% para pagar más deuda, comida y ropa. Además, el 55,4% de las personas encuestadas aseguró tener más de un trabajo para complementar ingresos. De esa porción, el 56% son mujeres y el 34% de ellas trabaja entre 8 y 12 horas diarias para mantener los gastos del hogar.
“La realidad es que vivimos endeudados. La mayoría tiene o busca otro trabajo para poder llegar a fin de mes. El contexto es malo y no vemos que haya una perspectiva de mejora a corto plazo, con un gobierno que ha destruido prácticamente todo el sistema de trabajo”, evaluó Almirón.
“Nosotros pensamos que los únicos responsables de esto son los que nos gobiernan y vamos a seguir peleando para revertir esta situación. Ninguna política va a alcanzar si no va acompañada del aumento salarial que necesitamos”, agregó.
En ese marco, la CTA Autónoma participa del Frente de Sindicatos Unidos, un espacio surgido a principios de este año y que agrupa a diversas expresiones gremiales, que forman parte de distintas centrales obreras. En una recorrida por distintos puntos de la Argentina, el próximo miércoles los principales dirigentes del espacio arribarán a Rosario, donde realizarán una conferencia de prensa en San Lorenzo 1770. Según adelantaron, se espera la presencia de dirigentes como Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE; Pablo Biró, del gremio aeronáutico; y Clara Chevalier, de Conadu, entre otros.
“Es como un lanzamiento del Fresu Federal, donde se va a ir recorriendo distintos puntos del país y nosotros somos parte de esta lucha. Creo que va a ser un punto importante donde vamos a estar participando. Hay situaciones muy preocupantes, como lo que pasa con el Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (Iosfa) que está cortada y estamos analizando acciones legales por ese tema”, advirtió la referente estatal. “El ajuste del gobierno nacional es brutal y en Santa Fe el gobierno de Maximiliano Pullaro lo profundizó”, completó.
Para Gutiérrez, la unidad entre distintos sectores se impone, ante un escenario donde buena parte de los sectores cobra salarios por debajo de la línea pobreza. En el sector estatal, esa situación viene en retroceso en los últimos meses: “Este gobierno ha desprestigiado el trabajo estatal y empeorado sus condiciones, además de eliminar un montón de puestos de trabajo. Pero el daño pudo haber sido aún mucho más mayor si nosotros no estábamos en la calle como lo estuvimos”.
“Luchar sirve”
A finales de marzo, Melina Gutiérrez se enteró por medio de una resolución que su contrato como trabajadora de Pami no sería renovado. Su despido, tras una década trabajando para la institución y luego de ser elegida secretaria general de la Junta Interna de ATE-Pami, no tuvo explicaciones por parte de las autoridades de la entidad. Por eso, desde el gremio salieron a denunciar un despido “persecutorio e injustificado”. El 6 de agosto, cuatro meses después de aquella escena, la dirigente regresó a su puesto, a través de una medida cautelar que le restituyó el empleo.
“Fui despedida por el Pami por ser una de las personas que salió a visibilizar lo que estaba ocurriendo. Denunciamos ajustes, el saqueo en los hospitales de Rosario y los desvíos de cápitas. Peleamos en la Justicia y también en las calles, con un gran acompañamiento gremial. Y en junio logramos una cautelar favorable, que nos permitió ganar esta batalla a todos los trabajadores”, planteó Gutiérrez. “Es una decisión que sienta un gran precedente, porque soy una trabajadora precarizada de Pami. El juez dijo que mis fueros gremiales valen hasta el fin de mi mandato, por más que se termine un contrato. Es un hecho histórico que deja el mensaje de que luchar sirve”, añadió.
En ese contexto, Gutiérrez planteó que la situación de la obra social es crítica. Advirtió por la falta de personal y salarios atrasados, en medio de un proceso de apertura de retiros voluntarios en el sector. “Hace más de 30 meses que no nos convocan a la paritaria y nuestros salarios han caído brutalmente. De manera urgente necesitamos una recomposición salarial”, expresó y agregó: “En Rosario tenemos más de 400 afiliados a la espera de un geriátrico. Es todo muy burocrático, muy engorroso, y los jubilados son los que terminan quedando la deriva de esta situación”.
