El presidente Javier Milei y su ejército de trolls volvió a atacar a Marcelo Longobardi, y la respuesta del periodista no tiene desperdicio.
Y marcó: “Si digo que es un farsante mentiroso, ¿escribirán una cartita en la que me acusan de atacar la libertad de expresión?”.
Longobardi, por su parte, reveló en su canal de YouTube cómo hizo para conseguir el libro incluso antes de que saliera a la venta. Y lo hizo con un mensaje cargado de ironía y apelando a las mismas teorías conspirativas que plagan el libro de Laje y estructuran el pensamiento en materia de política internacional de Milei.
En su mensaje Longobardi asegura que el libro de Laje es «muy útil para entender la cabeza de Milei y sobre todo uno de los tantos papelones que hizo Milei a nivel mundial».
Tras el ataque de Laje, Márquez y Milein Longobardi les recordó «que soy periodista y tengo acceso a cosas que puedo leer» y prometió que «al final les voy a contar un secreto profesional».
Luego repasó algunas de las teorías conspirativas que despliega Laje en su libro y advirtió lo peligroso que pueden resultar estas teorías cuando son asumidas por un presidente.
«Milei en la ONU habló sobre estas teorías, dio un discurso patético y después se supo que había plagiado párrafos enteros de una serie de tv y como consecuencia de este discurso, inspirado seguramente en el libro de Laje, la Argentina terminó votando en conjunto con Rusia, Irán, Corea del Norte, Sudán, Bielorrusia, Siria y Nicaragua».
Y sentenció: «las teorías conspirativas, como la del libro de Laje, se pueden volver peligrosas cuando un presidente las hace propias».
En ese momento recordó el libro «Del asesinato considerado como una de las bellas artes», de Thomas De Quincey, que está plagado de teorías conspirativas. Y «admitió» conocer a uno de los agentes de «la sociedad para el fomento del vicio». Según «reveló» Longobardi, y siguiendo la misma lógica que guían a Laje y Milei, fue este mismo agente el que le entregó un ejemplar del libro antes de su llegada a las librerías.
Mirá la irónica respuesta de Longobardi:

