Pampa Energía se postuló como la primer ofertante de compra en medio de la crisis que atraviesa la empresa de Cristóbal López.
La compañía Pampa Energía, propiedad del empresario Marcelo Mindlin, emitió una oferta para quedarse con la refinería San Lorenzo del Grupo Indalo que atraviesa una fuerte crisis por el desabastecimiento que condujo a la paralización de la producción, profundizada por el ahogo de la Justicia, que le impide vender o refinanciar su deuda impositiva. La refinería, que emplea a 400 trabajadores que están en riesgo, tiene una estructura logistica clave que puede impulsar el negocio petrolero del dueño de Edenor.
La maniobra de Mindlin comenzó con la AFIP, organismo que no aceptó un plan de pagos del Grupo Indalo que impide el desembolso de dinero para abonar a los proveedores el petróleo crudo que ingresa a San Lorenzo. La refinería tiene un convenio con Pampa Energía para abastecerla de combustible a cambió de bases octánicas, que se rompió por el desabastecimiento.
Ante este escenario desfavorable para la refinería, Pampa Energía -a través de una carta presentada el 5 de marzo en el juzgado Comercial del juez subrogante Javier Cosentino a la que tuvo acceso El Destape– sostuvo que se vio perjudicada y ofreció un acuerdo para la utilización de las instalaciones en la planta fluvial San Lorenzo, el uso del muelle y, lo más importante, «la opción prioritaria de compra» de las instalaciones. La refinería tiene una playa de 84 tanques para almacenar petróleo crudo, asfaltos, fuel oil, IFO, nafta virgen y destilados medios entre otros productos con una capacidad de almacenaje de 340.000 metros cúbicos.


