El radicalismo transitará la delgada línea de mantener la unidad partidaria y de alianza pero con disputa de poder hacia el 2023. Se pidió la reincorporación de los diputados díscolos al bloque oficial e igualdad de condiciones para debatir dentro de Juntos por el Cambio.
La cocina de la unidad radical no estuvo en el Comité Nacional sino puertas afuera, durante tres días en las oficinas de Daniel Angelici en las calles Carlos Pellegrini y Córdoba, en el centro porteño. Gerardo Morales y Martín Lousteau se sentaron a resolver diferencias para dejar atrás la anécdota de los vasos voladores de hace dos semanas. Después de una mañana de negociaciones intensas, que se extendieron hasta mitad de la tarde del viernes, lograron concretar una lista de consenso que arrojó varios mensajes hacia dentro de la UCR, hacia la alianza de Juntos por el Cambio y hacia el Gobierno. Ahora, el espacio centenario enfrentará la trabajosa tarea de reunificar el bloque quebrado en Diputados, pero también la de hacer valer su peso dentro del mundo opositor para intentar ser cabeza del proyecto político en 2023.
La cocina de la unidad radical no estuvo en el Comité Nacional sino puertas afuera, durante tres días en las oficinas de Daniel Angelici en las calles Carlos Pellegrini y Córdoba, en el centro porteño. Gerardo Morales y Martín Lousteau se sentaron a resolver diferencias para dejar atrás la anécdota de los vasos voladores de hace dos semanas. Después de una mañana de negociaciones intensas, que se extendieron hasta mitad de la tarde del viernes, lograron concretar una lista de consenso que arrojó varios mensajes hacia dentro de la UCR, hacia la alianza de Juntos por el Cambio y hacia el Gobierno. Ahora, el espacio centenario enfrentará la trabajosa tarea de reunificar el bloque quebrado en Diputados, pero también la de hacer valer su peso dentro del mundo opositor para intentar ser cabeza del proyecto político en 2023.
El plenario de delegados, convocado para el mediodía, arrancó recién a las 16:30 cuando ya se habían negociado todos los puntos posibles. Evolución pudo quedarse con un gran porcentaje de sillas en la mesa de decisión, seis de quince, y cedió en su postura rupturista en el Congreso. Después de quedarse sin la vicepresidencia del Senado pero con un cargo igual dentro del listado de autoridades de la UCR, Lousteau logró mantener su participación dentro de la mesa nacional de Juntos por el Cambio pero se comprometió, al igual que sus contrincantes, a entablar una discusión por los bloques e interbloques de Diputados para que al menos uno de los dos espacios sea encabezado por su tribu.
La paz sellada con la unidad del Comité podría alterarse un rato durante la discusión centrada en el parlamento. A lo largo de la extensa jornada se planteó que buscarán respetar las autoridades actuales pero con mayor apertura para que participen otros diputados. O sea, Mario Negri seguiría al frente pero habría otros espacios de representación. Morales le dijo a Clarín que Rodrigo de Loredo podría ser la nueva cara de la alianza en la Cámara, espacio en el que también sonó Cristian Ritondo. Sin embargo, cerca de Gerardo Morales sostuvieron que está firme el compromiso para reunificar los bloques, de ambos bandos, y que se tomarán hasta marzo para poder arribar a una solución.
La ruptura dentro de Diputados generó bastante malestar. Luis Naidenoff, senador y delegado por Formosa, fue el encargado de leer la lista de unidad del Comité pero también la proclama para la unificación en la Cámara. Se remarcó la necesidad de que los que se retiraron vuelvan al espacio originario del partido. O sea, un pedido dirigido a Evolución. Esto fue aprobado en el plenario y fue el mensaje hacia adentro. Sin embargo, el hecho de haberse quedado la vice del Comité y el levantamiento de la figura de De Loredo fueron interpretados como una victoria dentro del espacio rupturista.
