La estudiante titular de la Federación Universitaria de Rosario, Flor del Alba, padeció un agravio a partir de su condición de afrodescendiente y extranjera. Repudio de la UNR.
Por Matías Petisce
«El rol de la FUR es siempre buscar la organización colectiva, garantizar respuestas a todas las problemáticas que tiene nuestro estudiantado», sostuvo la presidenta del gremio estudiantil, Flor del Alba Cruz Valdés.
La presidenta de la Federación Universitaria Rosario (FUR), Flor del Alba, sufrió una agresión racista y xenobófa a través de medios digitales, a partir de su condición de afrodescendiente y extranjera, pese a que se encuentra radicada en Rosario desde hace ocho años. El rector de la UNR, Franco Bartolacci, se solidarizó, repudió el ataque y llamó a la reflexión. «Se perdió la capacidad de respetar y escuchar al otro, aún en la diferencia«, opinó.
Flor del Alba Cruz Valdez es la primera mujer inmigrante y afrodescendiente en llegar a la FUR de la mano de la agrupación radical universitaria, Franja Morada, por medio del frente Reformismo en Acción, en una muestra de la pruralidad y confraternidad que siempre caracterizó a Rosario y al país. En agosto de 2023 fue reelecta en ese máximo cargo estudiantil.
Si bien es venezolana, vive en Argentina desde 2016 y defiende a la educación pública como una nativa más, con todas las energías, por una educación con acceso libre y gratuito para todos y todas quienes deseen tener una formación universitaria de calidad.
«Recibí todos estos comentarios completamente racistas y xenófobos por solamente hacer alusión a la importancia de la educación en nuestro país y la necesidad de defenderla y pedir más presupuesto para su funcionamiento. Con los insultadores sériales no avanzamos», comentó la titular de la FUR en declaraciones a La Capital y que también replicó en su cuenta oficial de X (ex Twitter).
Las agresiones perpetradas en forma agresiva y cobarde —puesto que fueron perpetradas desde el anonimato—, van dirigidas hacia su color de piel y país de origen. Y según confirmó, ocurrió inmediatamente después de convocar a la Marcha Federal Educativa en defensa de la educación pública, que se realizará el próximo martes 23 de abril con motivo del recorte presupuestario por parte del gobierno nacional.
A lo largo de 40 comentarios, a la joven estudiante de Comunicación Social la atacaron de manera sistemática, al tiempo que aclaró que ese tipo de agresiones «son frecuentes», de manera sistemática y con el mismo tenor xenófobo y racista.
Repudio y solidaridad de la UNR
Es por eso que el rector de la UNR, Franco Bartolacci se solidarizó con la presidenta de la FUR tras el ataque y llamó a reflexionar sobre el uso de las redes sociales.
«Quiero transmitirle toda la solidaridad a Flor; es un orgullo para la UNR y para todo el país», sostuvo para destacar que «es una excelente estudiante, compañera y representante de los compañeros y compañeras; es todo lo que está bien».
Respecto al medio por el cual sufrió las agresiones, Bartolacci llamó a «empezar a discutir y trabajar el uso de redes sociales y medio electrónicos, y ni hablar de estas agresiones porque no puede ser que cualquiera puede hacer cualquier cosa, donde quiera y como quiera».
Asimismo, resaltó que la sociedad argentina «es mucho mejor que las redes muestran y nos hacen creer, ya que esos mensajes está muy lejos de lo que somos y supimos ser siempre como país».
Por eso hizo hincapié en trabajar en las escuelas y aulas con los estudiantes y alumnos respecto al trato que merece un ser humano, cualquier sea su condición.
En ese sentido, reflexionó: «Estamos en un momento muy hostil y detrás del anonimato se dice cualquier cosa con tal de deslegitimar al otro, en lugar de escuchar ideas y conversar públicamente aún cada uno con su punto de vista. Sucede que perdimos esa capacidad de respetarnos y reconocernos en la diferencia, que hace a la riqueza de la vida democrática de la sociedad».
Y subrayó: «Después hay cosas muy dolorosas y este tipo de ataques e injurias lo es para ella. Lo que no se piensa es el impacto que se dice o se hace puede generar en la otra persona; sin dudas hay una pérdida fenomenal de la empatía y el respeto por el otro».
Por eso llamó a «poder recuperar la vida en sociedad para poder reconocernos en parte de una misma».

