La inflación fue uno de los temas económicos que utilizó Cambiemos en la campaña para la presidencia en 2015. En aquel momento la consideró el peor problema del país y afirmaba por aquellos meses frenéticos que sería un tema fácil de resolver.
Sin embargo, en 2018 el Índice de Precios al Consumidor (IPC) arañó el 48%, el peor desde 1991 cuando los efectos de la hiperinflación aún se sentían. Lo cierto es que el gobierno de Cambiemos, y puntualmente, Mauricio Macri quedó esclavo de sus palabras al relativizar durante 2015 la solución al problema.
«No, que va a ser difícil, no, no», respondía casi indignado Macri a un periodista que consideró que era complejo bajar la inflación. Luego, hizo una declaración que terminó por condenarlo: «La inflación es la demostración de incapacidad para gobernar. En mi presidencia la inflación no va a ser un tema». Luego, confiado, dijo que si el índice no bajaba, sería su responsabilidad.
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