La Scaloneta no jugó nada bien. Mostró una versión bastante blandita en varios pasajes del partido. Sin embargo, el final fue feliz ante un rival más que digno. Ahora es tiempo para descansar, corregir errores y poner el foco en Egipto, el rival del próximo martes en Atlanta
La Scaloneta no jugó nada bien. Mostró una versión bastante blandita en varios pasajes del partido. Sin embargo, el final fue feliz ante un rival más que digno. Argentina superó 3-2 a Cabo Verde y para eso necesito el tiempo suplementario. Con la victoria, la Albiceleste avanzó a los octavos, instancia en la cual se enfrentará a Egipto.
La bendita pausa de hidratación fue lo mejor que le pasó a Argentina en el primer tiempo. Cabo Verde le hacía las cosas difíciles y le impedía llegar con peligro al arco de Vozinha. Pero llegó el minuto 23. Todos a tomar algo y de paso a mejorar. Y al reinicio del partido vino la ventaja para la Scaloneta.
Lisandro Martínez se vistió de asistidor y Messi hizo el resto. El defensor metió un bochón desde 30 metros, el rosarino la bajó a pura maestría y definió en la cara de Vozinha. Con el gol Argentina se tranquilizó. Se soltó. Se quitó la presión de encima. Cabo Verde llegó con méritos a esta instancia, pero está varios escalones abajo en el juego, colectivo e individual.
La Scaloneta arrancó con el protagonismo. Se hizo poseedor de la pelota. Cabo Verde fue claro en su mensaje: defender ordenado e intentar salir de contra. Pero Argentina resultó muy previsible en su juego. Mucha tenencia, pero poca profundidad a la hora de atacar. Ese panorama le resultaba ideal a los africanos. Vozinha apenas tuvo acción cuando los defensores le pasaban la pelota.
Sin embargo, Messi siempre aparece. Y esta vez lo hizo tras la pausa de hidratación. El rosarino amortizó un pase largo de Lisandro Martínez para primero pararla a pura jerarquía y vulnerar a Vozinha. La diferencia albiceleste aplacó los ánimos. Ahora la presión pasaba para el otro lado.
Cabo Verde salió con otra actitud en el complemento. Se hizo cargo de la presión de tener que ir a empatar y no le pesó para nada. Argentina le cedió la pelota y se dio un tiro en el pie. Los africanos demostraron en los primeros 15 minutos que también saben jugar. La pelota pasó a ser de ellos, mientras que la Scaloneta no apretaba las marcas.
Y así cayó el empate caboverdiano. Toqueteo en el área albiceleste y remate cruzado de Deroy Duarte para la igualdad. De ahí en más el partido se jugó en campo de Cabo Verde. Messi tuvo algunas claras, pero ahí estuvo Vozinha para evitar la caída de su arco.
Scaloni intentó algunos cambios, pero los que entraron no funcionaron como se esperaba. Cabo Verde aguantó y el boleto a octavos se definió en el suplementario.
Argentina inició el suplementario de la mejor manera. Lisandro Martínez encontró una bola suelta en el área para vulnerar a Vozinha. Parecía que estaba todo liquidado, pero la Scaloneta volvió a sufrir.
Cuando expiraba el primer tiempo, Cabo Verde volvió a mover la red albiceleste. Esta vez con un golón de Lopes Cabral.
Sin jugar bien, Argentina se volvió a ponerse arriba en el marcador. Cuti Romero ganó en las alturas y así nuevamente la Scaloneta se puso en ventaja. Y dicen que la tercera es la vencida.
Ahora es tiempo para descansar, corregir errores y poner el foco en Egipto, el rival del próximo martes en Atlanta.

