Destacadas

Le respondió a Benegas Lynch

“Es el peor infierno”: durísimo relato de una endeudada

Como tantos otros, Eva llegó mediante conocidos al prestamista de su barrio y terminó en un calvario. “Tuve mucho miedo muchos meses”, contó en Radio 750.

Buenos Aires, 20 de agosto de 2026marcha de los endeudadosFoto: Guadalupe Lombardo guadalupe lombardo

El caso de Eva podría ser como el de cualquier otro argentino: trabajaba en una fundación, lo tuvo que dejar y se le empezó a complicar el pago de un crédito que contrajo a través de su tarjeta de crédito.

Como no llegó a un acuerdo con el banco para financiar esa deuda, empezó a conversar con amigos y conocidos para ver cómo podía solucionarlo. Así llegó a un prestamista de su barrio. “Nosotros le pusimos un apodo: el prestamista usurero”, contó Eva en Radio 750.

Le pidió en ese momento 500.000 pesos. El arreglo que le ofrecieron era que al mes siguiente debía devolver el doble: la deuda llegaba rápidamente al millón.

“No lo pude abonar al mes, lo pagué en dos veces y, sin embargo, me siguió exigiendo cuotas por los atrazos. Por día eran de 20.000 pesos, una cuota imposible. Se me hizo casi 1.500.000 pesos″, continuó Eva

Además de la acumulación imparable de intereses, Eva y su familia empezaron a ser amenazados. “Una tarde estaba en mi trabajo y me llama una de mis hijas muy asustada y dice que un tipo se metió a casa preguntando por mí, mis datos, mis horarios”, relató la mujer. “Tuve mucho miedo muchos meses, andaba con mucho cuidado porque estos tipos no sabés si te siguen”.

En su barrio conocen al prestamista, muchos de sus vecinos también le deben y por eso tienen miedo, porque vive por la zona y conoce los movimientos y horarios de las familias. Según Eva, empezó a hacer dinero de esa manera, prestaba de a poco a personas que sabe que no pueden devolverle, pero antes las investiga para saber qué puede sacarles.

“Yo no me meto nunca más en una deuda como esta. No le volvemos a pedir nunca más a un prestamista, no es la salida: es la entrada al infierno. Si ya estamos viviendo un infierno como sociedad, este es el peor. Estar endeudado es el peor infierno que le puede pasar a la gente humilde como yo, como la de mi barrio”, dijo.

La respuesta a Benegas Lynch

Esta mañana, el diputado de La Libertad Avanza quiso explicar la morosidad con la compra de electrodomésticos y televisores. “Ahí entran las motos, los electrodomésticos, el tipo que compró la televisión para el Mundial y, ahora que Argentina no salió campeón, no quiere pagar la deuda”, sostuvo Alberto Benegas Lynch, durante una entrevista.

Los pobres también tenemos derecho a comprarnos una heladera, una moto”, le contestó Eva al legislador oficialista. “En mi rubro, soy albañila, a veces hay mucho trabajo y a veces disminuye, pero antes mi situación económica era otra y la sociedad, el sistema, la gente que votó este infierno que nos gobierna no sé si no ve, si no escucha, si no siente: a nosotros los pobres nos están deborando vivos”, concluyó.

Noticias Relacionadas

El problema no es Milei

Editor

Comedores escolares al límite en Santa Fe: la demanda subió un 10% y alertan que hay chicos que llegan «descompuestos de hambre»

Editor

El Senado se prepara para convertir en ley la reforma electoral

Editor
Secret Link