“Ahora se extendieron las sesiones ordinarias un mes más, así que hay tiempo hasta el 31 de diciembre para que las tres comisiones que están trabando la ley -Agricultura y Ganadería, Presupuesto y Hacienda, e Intereses Marítimos Fluviales, Pesqueros y Portuarios- puedan avanzar, laburar de manera unificada, y realizar un plenario de comisiones para que trabajen en simultáneo y le den dictamen”, explicó.

Luego destacó que, si eso no pasa antes del 31 de diciembre, el Presidente tiene la posibilidad de incluir el proyecto de Ley de Humedales en sesiones extraordinarias. Y ahí sí, si todavía nada de esto sucede, cuando el Presidente oficialice la apertura de sesiones en marzo de 2022, la Ley de Humedales ya habrá perdido por tercera vez, estado parlamentario“Sería un escenario inconcebible: más de un millón de hectáreas quemadas en los últimos dos años, 40% del Delta del Paraná destruido, y con el humedal del Delta del Paraná siendo tierra de nadie”, describió preocupado.

En esa línea, aclaró que “si bien lo que más notoriedad toma son los incendios, que son tremendos y están arrasando con todo, hay un montón de irregularidades e ilegalidades como el relleno de humedales, terraplenes, cortos de cursos de agua, caza furtiva de animales silvestres, empresarios usurpando tierras públicas, pesca indiscriminada y nunca controlada, siembra transgénica, prohibida pero presente en el humedal; es tremendo lo que está pasando, es tierra de nadie y de ahí la importancia de que haya un marco regulatorio legislativo para poder no solo proteger y conservar estos ecosistemas, sino realizar una restauración ecológica del daño que ya se ha hecho por el abandono del Estado”.

Es un panorama que nos preocupa mucho, no solo por lo crítico de la situación, sino por las experiencias anteriores; pero de todos modos siempre tenemos la esperanza de que los gobernantes puedan estar a la altura de las circunstancias, a la altura del tremendo ecocidio que estamos viviendo y puedan solucionar esto que es un reclamo extremadamente genuino y no de unos pocos ambientalistas, sino que hoy en día ya es un reclamo histórico de toda la sociedad. No hay una ley que tenga tanto consenso de apoyo en la población”, expresó.

Respecto a los costos económicos y productivos, Peruggino consideró que “tiene que ver con un sistema productivo que estamos desarrollando en el país desde hace casi 30 años, que vino a decir que iba a terminar con la desigualdad social y lo único que hizo fue fomentarla y agrandar la brecha de pobreza”.

Que se esté buscando poner vacas en el humedal tiene que ver con que tenemos el continente lleno de soja transgénica envenenada y ya no hay lugar para las vacas, por eso queman. Ellos dicen que es para mejorar la pastura de los campos de la isla. Nosotros aclaramos que no son campos, que es una tierra flotante, y que la pastura, la vegetación, es perfecta”, ejemplificó indignado y agregó: “Es el mismo Gobierno, tanto provincial como nacional, que no previene ni apaga los incendios y que después autoriza las actividades sobre la tierra quemada porque meter la cantidad de vacas que se está metiendo ahora al humedad, es con una autorización del Senasa, y eso depende del Estado”.

Sin vueltas, Peruggino admitió que “lo que necesitamos, sobre todo, es un apoyo concreto del Ejecutivo nacional, de parte del Presidente, porque sin ese apoyo, ya nos dijeron los mismos diputados cuando nos reunimos en el Congreso, sin el apoyo del Ejecutivo, la ley no va a salir. Si bien son poderes autónomos, lamentablemente funciona así, dicho por los mismos diputados”.

A la espera de que se apruebe el proyecto, este sábado 27 de noviembre en el Monumento Nacional a la Bandera, desde la Multisectorial de los Humedales realizarán un gran festival, desde las 16 hasta la medianoche. “Habrá múltiples actividades y estamos haciendo un llamamiento para que todos se puedan acercar, incluso viene gente de otros territorios, de otras provincias, porque queremos demostrar que no es un reclamo de unos pocos ambientalistas, sino una deuda histórica de la política argentina para con el pueblo”, cerró contundente.

Por su parte, Rodolfo Martínez, miembro de la Multisectorial de los Humedales y de la cátedra del Agua de la UNR señaló a Conclusión que «nunca cambiaron las variables que son la falta de control y una amplia complicidad de autoridades políticas y judiciales. Con el agravante esta vez de que la ley tiene un amplio conocimiento masivo de toda la ciudadanía».

«No es una ley antiproductivista, es una ley que apunta a ordenar y regular las actividades productivas. En el caso del Delta, tendría que adecuarse a lo que el plan Piecas dice. Si en una hectárea podes tener media vaca y no dos como tienen actualmente, hay que cumplirlo y no adaptar las islas a la especulación desmedida sino que hay que adaptarse a las islas», dijo a modo de ejemplo.

Con expectativas, Martínez recordó que «todavía estamos en un momento legislativo, es capacidad del legislativo hacerlo» pero en seguida reconoció que «lamentablemente no vemos que se esté moviendo el tema a pesar de que en Buenos Aires el oficialismo ha hecho campaña con la Ley de Humedales, eso nos da un poco de esperanza, pero hasta que no sesionen plenarios no podemos confiarnos. Tengo miedo de que sea otra estrategia política o mediática«, confesó.

Para agilizar el tema, contó que le enviaron una carta al presidente Alberto Fernández donde le pidieron que si los legisladores no incluyen el tema ahora, el Presidente lo incluya en las sesiones extraordinarias.

«A nivel provincial no hemos tenido ningún apoyo ni tampoco ningún aporte para el festival que haremos el sábado con lo cual si a mí me preguntasen, creo que ya eligieron de qué lado quieren estar«, disparó.

«El 40% del Delta fue quemado, hay construcción permanente de diques, terraplenes, las consecuencias no sé si las veremos hoy pero están comprometiendo la calidad del aire y del agua de Rosario. Están empezando a trabajar con maquinaria pesada, agrotóxicos, con lo cual es un escenario poco claro del que sufriremos el impacto los años posteriores», finalizó Martínez.