Los precios de los alimentos volvieron a moverse hacia arriba en la tercera semana de febrero y confirman que el alivio prometido por el desgobierno de Javier Milei no llega a la mesa.
Según EcoGo, el rubro cerraría el mes con un incremento cercano al 3 por ciento, en un contexto donde los ingresos corren muy por detrás de las góndolas.
El informe señala que los alimentos y bebidas consumidos en el hogar subieron 0,5 por ciento en la semana. En las últimas cuatro semanas acumulan 2,7 por ciento y el promedio mensual se ubica en 2,9 por ciento. Si se suman las comidas fuera del hogar, que treparon 1,9 por ciento mensual, el rubro se proyecta en 2,7 por ciento para febrero.
La carne volvió a ser protagonista. Avanzó 0,8 por ciento semanal, con el pollo escalando 2,6 por ciento y la vacuna 0,9 por ciento. En el mes, las carnes suben 3,6 por ciento y más de 43 por ciento interanual.
Comer un asado se volvió un lujo. En bebidas e infusiones hubo un alza de 1 por ciento, con el agua envasada disparándose 3,6 por ciento. Las verduras también empujaron, con 1,1 por ciento.
EcoGo proyecta una inflación general en torno al 3 por ciento en febrero. En lo que va del año, el nivel general acumula 5,5 por ciento. Fundación Capital estima 2,6 por ciento para febrero y 2,8 por ciento para marzo, con un primer trimestre en 8,5 por ciento.
Detrás de la dinámica aparece el salto del novillo, que subió 7 por ciento en febrero y 37 por ciento desde noviembre en Cañuelas. El traslado a precios ya se siente y podría aportar hasta un punto a la inflación. A eso se suman regulados: el gas aumentó 12,5 por ciento y el agua 4 por ciento.
Mientras el Gobierno insiste con una desaceleración que no se percibe en el changuito, el ajuste y la manipulación del relato estadístico no alcanzan para tapar la realidad: los salarios rinden menos y llenar la heladera es cada vez más difícil.
