Los propietarios de Marengo, la fábrica de los caramelos que usó la frase de Javier Milei, vendieron la empresa de golosinas. Venía con suspensiones y falta de pago.
La pyme alimenticia de Santa Fe que se hizo viral con sus caramelos que aludían al eslogan presidencial fue vendida por la crisis sostenida de consumo.
Cerca de 60 trabajadores de la empresa radicada en Rafaela, atraviesan una situación crítica tras una seguidilla de suspensiones sin goce de sueldo y demoras en el pago de salarios. El escenario se agrava por la fuerte caída en las ventas y la pérdida de mercadería como consecuencia de un reciente temporal.
