No quieren repetir el papel del dueño de Mercado Libre. El resentimiento con Macri.
Los empresarios top de la Argentina debaten por estas horas el método más sutil para acercarse a Alberto Fernández luego de su triunfo en las primarias
El «garrochazo elegante» del que hablan en el Círculo Rojo es todo un tema de estudio luego de la imagen que dejó Marcos Galperín.
El dueño de Mercado Libre militó para Mauricio Macri en la campaña, se peleó públicamente con Juan Grabois y luego se arrastró hasta el Instituto Patria tan sólo 48 horas después de la victoria de Fernández.
A los empresarios no les preocupa la reacción que pueda tener Macri. De hecho, están enojados con el presidente porque creen que tuvo incidencia en el avance de la causa de los cuadernos que los hizo desfilar por Comodoro Py.
En el empresariado hay recelos con Nicolás «Nicky» Caputo, socio principal y «hermano del alma» de Macri. Creen que Nicky intentó aprovechar el maremoto de los cuadernos para ofrecerse como puerto seguro de las empresas a la deriva.
Los empresarios están preocupados, en cambio, por la imagen que puede dejar el garrochazo tanto ante la opinión pública como ante el propio Fernández. Creen que se los puede tildar de oportunistas y de desesperados si no aciertan en el modo de perpetrar la pirueta.
