El expresidente y su familia arribaron a Ezeiza tras un mes en el que estuvieron en Francia y Suiza. Tras su paseo europeo ahora deberá hacer frente a su situación judicial.
Por el protocolo sanitario que rige en el país, el fundador de PRO y su familia deberán cumplir con dos semanas de aislamiento apenas pisen territorio argentino.
Macri había partido a Europa el 30 de julio en un vuelo de la compañía Air France y llegó a París un día después, donde permaneció unos días cumpliendo aislamiento y luego se trasladó a la costa sur de ese país.
Cumplidas las dos semanas que aislamiento en Francia, Macri y su familia finalmente se trasladaron a Zurich, donde se mostró por primera vez en las oficinas de la Fundación FIFA, la cual preside desde principios de año tras un ofrecimiento del titular de la organización que rige el fútbol mundial, Giani Infantino.
«Orgulloso de los miles de argentinos que salieron ayer para decirle basta al miedo y al atropello, y sí al trabajo, al respeto y a la libertad», afirmó en aquella oportunidad.
Otra de las actividades de Macri en Francia fue un encuentro con casi nulo protocolo por coronavirus con el presidente galo, Emannuel Macron.
Ahora, de regreso en el país, Macri deberá esperar qué sucede con las causas judiciales en las que está involucrado. Una de ellas es la de espionaje ilegal, en la que se investiga a la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) durante su gestión por realizar tareas no autorizadas sobre dirigentes políticos.

