Karina Milei puso como presidente del partido en Santiago del Estero a un kirchnerista ultra casta
La secretaria general de Presidencia, Karina Milei, y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, oficializaron a «Tommy» Figueroa como presidente de La Libertad Avanza (LLA) en Santiago del Estero. Este presunto libertario trabajó con el gobernador Gerardo Zamora y permanece en el Estado desde 1989.
El segundo y mayor aportante en la campaña del expresidente Alberto Fernández fue bendecido con el nombramiento como titular de LLA en su provincia natal. En los últimos días, la hermana de Javier Milei visitó Santiago del Estero para hacer un modesto acto y allí, junto a la justicia electoral, reconocieron a Figueroa.
Teniendo en cuenta que este invirtió unos 1.8 millones de pesos en el 2019 para la campaña de Cristina Fernández de Kirchner y Alberto Fernández, dos cosas son claras: Primero, «Tommy» ve a la política como un negocio en el cuál invertir es redituable; segundo, está muy lejos de «abrazar las ideas de la libertad».
Además de las inversiones partidistas, poco se sabe del ahora presidente del espacio libertario santiagueño más que ingresó a la Cámara de Diputados de la Nación de la mano de su tío, José Oscar Figueroa, con el desembarco menemista. Pero, desde entonces, se encargó de mantener un perfil bajo y se lanzó a hacer sus negociaciones de manera íntima.
Hasta el año pasado, Figueroa se desempeñó hasta el año pasado como asesor del personal de Senado de José «Pichón» Neder, aunque abandonó ese cargo para asumir como secretario parlamentario por elección de Martín Menem. Un tiempo después, volvió a Santiago del Estero, donde se había ido tras abandonar su cargo, pero ahora se vendía como representante de los libertarios y del presidente Javier Milei.
Esto último, claramente, con el total aval de los principales funcionarios acérrimos al jefe de Estado tal como su propia hermana. Pese a tener su apoyo explícito y, finalmente dar con su nombramiento como presidente del espacio, esta designación cayó como un baldazo de agua fría para muchos militantes de las ideas que, desde hace tiempo, vienen invirtiendo fondos de sus propios bolsillos para conformar un verdadero espacio liberal.
