Deuda pendiente de la provincia
Santa Fe es una de las cuatro jurisdicciones del país que no cuenta con este organismo judicial para políticas de género.
Margarita Zabalza habló con una radio de la ciudad de Santa Fe. (Imagen Web)
La ministra de la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe, Margarita Zabalza, planteó que uno de los principales desafíos del Poder Judicial provincial es institucionalizar una oficina de género. “Santa Fe es una de las cuatro provincias que no tiene hoy una oficina de género”, explicó la magistrada, y remarcó viene trabajando para avanzar en su creación, porque permitiría fortalecer políticas judiciales con perspectiva de género.
Durante una entrevista en el programa “Algo que Decir”, que se emite por Aire de Santa Fe, Zabalza sostuvo que la provincia mantiene una deuda en este aspecto: si bien existen equipos que trabajan en estadísticas, capacitaciones y articulación con organismos nacionales, aún no se logró formalizar institucionalmente esa oficina.
“Para mí es importante institucionalizar la oficina de género y darle continuidad. Porque cuando uno no institucionaliza las cosas, depende de la voluntad de personas que hoy están y mañana no pueden estar”, explicó. La ministra sostuvo que el objetivo es que las instituciones puedan sostener estas políticas más allá de los cambios de autoridades.
Zabalza remarcó que el Poder Judicial tiene un papel central en la protección de los derechos de la ciudadanía. “El rol de la Justicia es ser custodia de los derechos de todos los santafesinos y santafesinas”, afirmó.
Según explicó, esa función no se limita a las sentencias judiciales, sino también a la gestión cotidiana del sistema judicial, incluyendo capacitaciones y la incorporación de estándares internacionales en materia de derechos humanos.
Zabalza también analizó la composición del Poder Judicial santafesino y explicó que, si bien en términos generales hay más mujeres que hombres trabajando en el sistema, las desigualdades aparecen en los cargos jerárquicos.
La Corte Suprema de Santa Fe tiene actualmente una sola mujer entre sus integrantes, situación que cambiará con la futura incorporación de la jueza Jorgelina Genghini. “Si las decisiones se toman con una visión múltiple, con mujeres y hombres, con distintas trayectorias y miradas, las definiciones que toma la Corte son mejores”, sostuvo.
Zabalza no se expidió sobre el reclamo de organizaciones de la sociedad civil y de la Red Mujeres para la Justicia contra los últimos tres pliegos aprobados en la Legislatura, ya que había una sola mujer, y dos varones: Diego Maciel y Aldo Alurralde. Sí fue enfática en la necesidad de ampliar la cantidad de mujeres en las altas esferas judiciales.
La ministra destacó que la perspectiva de género debe incorporarse de manera transversal en la formación de abogados y jueces. En ese sentido, valoró el trabajo realizado en algunas facultades de Derecho para integrar esta mirada en todas las materias. “La perspectiva de género intenta ver cuáles son las diferencias culturales, sociales y económicas entre hombres y mujeres y cómo impactan en los casos concretos”, explicó. Según remarcó, estas desigualdades pueden observarse en distintos ámbitos, desde el acceso a puestos de liderazgo hasta la brecha salarial.
Zabalza también abordó una discusión frecuente en el ámbito jurídico argentino: la distancia entre leyes avanzadas y su aplicación efectiva. “Muchas veces las leyes son perfectas, pero no responden a una realidad concreta o llevan tiempo para poder aplicarlas”, señaló.
Otro de los desafíos señalados por la ministra es garantizar el acceso a la Justicia para los sectores más vulnerables. Para ello destacó el trabajo que realizan las defensorías públicas, que reciben consultas sobre problemáticas diversas, desde violencia de género hasta trámites administrativos. “Las defensorías recepcionan muchas problemáticas y acompañan a las personas que tienen dificultades para acceder al sistema judicial”, explicó.
