La rápida propagación de la mutación del coronavirus impulsó a Europa a restablecer las cuarentenas de viaje, mientras que varias ciudades de Australia están bloqueadas por un rebrote y Japón está lidiando con contagios entre los atletas llegados del extranjero.
Más de un centenar de países cerraron sus fronteras para evitar que la variante Delta del coronavirus -más virulenta y contagiosa- se propague sin control, mientras otros tantos las mantienen abiertas aunque con algunas restricciones. Sólo cinco tienen completamente habilitado el ingreso.
La rápida propagación de la mutación del coronavirus impulsó a varios países de Europa a restablecer las cuarentenas de viaje, mientras que varias ciudades de Australia están bloqueadas por un rebrote y Japón, que se prepara para los Juegos Olímpicos, está lidiando con contagios entre los atletas llegados del extranjero.
La variante está causando preocupación incluso en los países que más han avanzado en su campaña de vacunación, como el Reino Unido, donde pese a que casi la mitad de la población ya recibió la pauta completa, el Gobierno se vio obligado a posponer un mes el levantamiento de las restricciones de viaje al notar que los nuevos contagios se duplicaron en menos de 10 días.
Toda Europa se encuentra en la lista amarilla del semáforo epidemiológico británico, con la única excepción de Gibraltar, las Islas Baleares y Malta.
Es decir que el Reino Unido no permitirá a sus ciudadanos viajar a ninguno de sus destinos de veraneo favoritos a menos que se sometan previamente a un test en el aeropuerto de origen y a otros dos a la vuelta, al mismo tiempo que les exigirá cuarentena al regreso de sus vacaciones.
Pese a los cuidados, en las últimas semanas detectó varios casos de Covid-19 entre los atletas extranjeros que ya se encuentran en el país.
Tailandia es de los más estrictos: las fronteras terrestres están cerradas, pero llegan vuelos internacionales. Los viajeros necesitan un permiso para ingresar expedido por la embajada y aún así deben hacer cuarentena en hoteles autorizados por el Gobierno y pagados por ellos mismos, además de presentar un test negativo y un seguro de viaje y de salud.
En la región, en tanto, Chile sobresalió esta semana al renovar el cierre de fronteras que ya regía en el país para extranjeros no residentes y restringió la salida de sus nacionales, que solo podrán abandonar el país por asuntos esenciales y al regresar estarán obligados a hacer cuarentena.
En cualquier otro caso, el Gobierno advirtió que «la persona que sale no vuelve»
.Brasil
Brasil, por su parte, permite el ingreso con la presentación de un test negativo realizado 72 horas antes y en algunas ciudades se exige cuarentena, al igual que Bolivia.
Paraguay, Perú y Colombia, en tanto, dejan ingresar a cualquier persona que presente un test negativo. En el caso de los dos primeros debe estar realizado con 72 horas de anticipación mientras que en el último caso se hace unas horas antes y si el resultado no está listo, las aerolíneas los pueden aceptar, pero deben testearse y hacer cuarentena al llegar.
Ecuador exige un test negativo con no más de 96 horas de anticipación o certificado de vacunación completa y cuarentena al llegar.
Según un informe de la Organización Mundial del Turismo de la ONU y la Conferencia sobre Comercio y Desarrollo, la industria de turismo perderá 4 billones de dólares en el mundo y no volverá a los niveles de la prepandemia antes de 2023.
