El candidato de Unión por la Patria cerró la jornada en Cipoletti junto a los gobernadores actuales y electos de Río Negro y Neuquén pertenecientes a partidos provinciales que le manifestaron su apoyo. «No preguntamos de dónde vienen», expresó Massa respecto a su propuesta de gobierno de unidad nacional, que incluirá a un opositor al frente de la OA. Desde el exterior, le llegaron los respaldos de Lula, AMLO, Pedro Sánchez, Gustavo Petro y Pepe Mujica.
Sergio Massa sumó el apoyo de los gobernadores electos de Neuquén, Rolo Figueroa, y de Río Negro, Alberto Weretilneck, en un acto en Cipoletti con mucho fervor en las tribunas en el que repetidamente se anticipó que resultará electo presidente en el balotaje del domingo. «Venimos de orígenes distintos a construir esa unidad nacional que pregonamos, no preguntamos de dónde vienen, no pedimos carnet», sostuvo Massa en el escenario. Unas horas antes, el ex ministro Roberto Lavagna también había manifestado su respaldo al candidato de Unión por la Patria en la idea de «un futuro normal». Más impactantes todavía los mensajes de apoyo que llegaron desde el exterior: el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, el de México, Andrés Manuel López Obrador, el colombiano Gustavo Petro, el jefe de gobierno español Pedro Sánchez y ex presidente de Uruguay Pepe Mujica, se expresaron públicamente. Lo más representativo del progresismo iberoamericano se mostró al lado de Massa.
A su llegada a Río Negro, Massa anunció que, en caso de ganar, dejará la Oficina Anticorrupción en manos de un dirigente de la oposición que designe el Congreso. «Voy a pelear contra la corrupción, porque también es una tarea que tenemos para terminar de construir esa unión nacional de la que hablamos», explicó el ministro de Economía. Durante toda la visita estuvo muy presente lo importante de la presencia del Estado en la vida de los patagónicos.
