El mandatario aseguró que los cambios en la residencia se deben a cuestiones de seguridad y describió que «los pesados son los enemigos que me he granjeado internacionalmente».

El presidente Javier Milei confirmó que la Quinta de Olivos «opera hoy como una base militar» y fundamentó la decisión argumentando que responde a «cuestiones de seguridad». El mandatario vinculó las modificaciones en el predio residencial con la existencia de amenazas internacionales, al asegurar que tiene «enemigos pesados» en el exterior.
Al ser consultado sobre la disolución de la administración civil de la residencia, el jefe de Estado explicó que la medida respondió a «cuestiones de seguridad interna« y que las reformas en el terreno se ajustan a un esquema de resguardo más riguroso.
Al profundizar sobre el alcance del nuevo estatus operativo, sostuvo: «Hay determinadas cuestiones que tienen cuestiones de seguridad mucho más profundas que en las condiciones que estaba la quinta».
En ese contexto, Milei marcó una diferencia entre las críticas locales y los riesgos en el plano internacional. «Tengo algunos enemigos pesados en el mundo«, afirmó el Presidente, para luego agregar: «Los de acá son de vigésimo quinto orden. Los pesados son los enemigos que me he granjeado internacionalmente».
Luego, el mandatario repasó las supuestas trabas institucionales que debió enfrentar su administración y planteó: «Una de las cosas que yo expliqué es que en 40 intentos de proyectos de intentar derrumbar el equilibrio fiscal, los 7 intentos de juicios políticos que fueron siete intentos de golpes de Estado, los 10 mil terroristas que deportamos el año pasado».
«Este año llevamos deportados 20 mil«, insistió Milei en LN+ y contestó ante una repregunta sobre la nacionalidad de los presuntos terroristas: «Bueno, son gente que se infiltran de otros países para venir a tratar de dinamitar el modelo argentino, y eso digamos está pasando»
Reestructuración interna y traspaso a la Casa Militar
Los cambios se hicieron efectivos hace diez días, cuando el Presidente desplazó al personal civil de la residencia.
La disposición implicó la eliminación de la estructura administrativa de la que estaba a cargo Osvaldo Javier Sosa, quien ejercía como intendente de la Quinta de Olivos.
Sosa es cuñado de la exsubsecretaria de Planificación General, Belén Agudiez -mano derecha de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei-, quien presentó su renuncia al día siguiente de conocerse la reorganización.
Con el nuevo esquema, las tareas de limpieza, la cocina y los mozos pasaron a integrar la nómina de la Casa Militar, organismo que se encuentra bajo el mando del general de brigada Sebastián Ibáñez y está compuesto por empleados civiles y efectivos de formación castrense. Hasta el anuncio, las atribuciones del personal militar se limitaban a la custodia del predio.
Respuesta ante los cuestionamientos de la oposición
Asimismo, el jefe de Estado rechazó enfáticamente las acusaciones y objeciones surgidas en las últimas semanas con relación a los episodios y la dinámica de funcionamiento dentro de la quinta de Olivos.
Milei atribuyó la escalada de cuestionamientos a un sector de la oposición y de la opinión pública al que tildó de oportunista. «Hay denunciadores seriales que dicen cualquier cosa», sentenció el Presidente, desestimando las versiones periodísticas sobre presuntas irregularidades en la gestión del personal y el manejo cotidiano de la residencia oficial.
