El equipo de Carlo Ancelotti inició su ilusión de alcanzar su sexta Copa del Mundo, pero no pudo superar al conjunto marroquí, que busca repetir su gran torneo en Qatar, donde llegó a semifinales. Abrió el marcador Saibari y lo cerró Vinicius, todo en una ráfaga. El duelo se jugó en el Estadio Nueva York/Nueva Jersey (MetLife Stadium) por la primera fecha del Grupo C
GR7084. NUEVA JERSEY (ESTADOS UNIDOS), 13/06/2026.- Vinicius Junior (abajo) de Brasil disputa el balón con Achraf Hakimi (c) de Marruecos este sábado, durante un partido del grupo C del Mundial de la FIFA 2026 entre Brasil y Marruecos en el estadio MetLife en Nueva Jersey (Estados Unidos). EFE/ Ángel Colmenares
Brasil y Marruecos protagonizaron uno de los partidos más esperados de la primera fecha del Mundial y terminaron repartiendo puntos tras un empate 1-1.
En un duelo de alto voltaje, la selección brasileña mostró sus cartas, pero se encontró con un equipo marroquí firme, ordenado y dispuesto a volver a ser protagonista en la máxima cita del fútbol.
El conjunto dirigido por Carlo Ancelotti salió a buscar el partido desde el comienzo, con la intención de imponer su jerarquía y aprovechar la velocidad de sus atacantes. Sin embargo, Marruecos no se refugió: presionó alto, complicó la salida brasileña y encontró espacios para lastimar.
El equipo africano fue el primero en pegar. Tras una recuperación rápida y una jugada colectiva, Ismael Saibari apareció para poner el 1-0 y encender la ilusión marroquí.
Brasil, obligado a reaccionar, adelantó sus líneas y encontró el empate antes del descanso con una aparición de Vinícius Júnior, una de sus principales figuras.

En el complemento, la historia siguió pareja. Brasil manejó más la pelota y buscó desequilibrar con talento individual, mientras que Marruecos mantuvo su estructura defensiva y volvió a demostrar por qué dejó de ser considerado una sorpresa en los torneos internacionales.
El empate deja a ambos seleccionados con un punto en el Grupo C, donde también aparecen Escocia y Haití. Para Brasil, el estreno dejó la sensación de que todavía tiene margen para crecer; para Marruecos, fue otra señal de que quiere competir de igual a igual contra las grandes potencias.


