Una avioneta, una Ford Ranger, un Audi
Más de cinco mil personas participaron del remate de lotes. La provincia destina los fondos a programas públicos.

La provincia de Santa Fe realizó ayer en Rosario la quinta subasta pública de bienes incautados al delito, con una convocatoria record de 5.411 personas de todo el país y un total de 150 lotes rematados. El evento, organizado por la Agencia Provincial de Registro, Administración y Destino de Bienes y Derechos Patrimoniales (Aprad), incluyó desde motocicletas y autos hasta una aeronave, y volvió a mostrar el alcance de una política que apunta a debilitar el poder económico de las organizaciones criminales.
El acto se llevó a cabo en el Salón Metropolitano y fue encabezado por el gobernador Maximiliano Pullaro, quien definió la iniciativa como “la subasta de bienes más grande de la Argentina” y sostuvo que forma parte de una estrategia integral de seguridad.
“En la provincia de Santa Fe se persigue el delito, se encarcela a los delincuentes y se les quitan los bienes para que esos recursos vuelvan a las víctimas y a las instituciones”, afirmó. “Es una política pública que llevamos adelante con mucha determinación, porque estamos convencidos de que es el único camino para vivir en orden y en paz”, agregó.
La jornada combinó alto interés público y cifras significativas en los remates. Entre los bienes destacados, una avioneta Cessna para seis plazas, decomisada en una causa por estafas, partió de una base de 50 millones de pesos y fue finalmente adjudicada en 70 millones. También sobresalió una camioneta Ford Ranger modelo 2020, que con una base de 16 millones se vendió en 51 millones, y un Audi A7 modelo 2018 que alcanzó los 42 millones. En tanto, una Toyota Corolla Cross 2021 se remató en 36 millones y un fondo de comercio llegó a los 15 millones.
El volumen de operaciones se inscribe en una política que ya acumula más de 3.589 millones de pesos recaudados en las subastas anteriores, con estimaciones oficiales que proyectaban entre 600 y 1.000 millones adicionales en esta edición. Los fondos, según se informó, se destinan a la reparación de víctimas, el fortalecimiento de instituciones y el financiamiento de programas públicos.
Durante su discurso, Pullaro vinculó la herramienta con la evolución reciente de la seguridad en la provincia. “A Rosario, desde muchos puntos del país y del mundo, se la miraba con piedad, y hoy se la observa con respeto porque pudimos demostrar que el delito y la violencia bajaron”, sostuvo. Y agregó: “No solo lo vamos a detener al delincuente, sino que el dinero que ganó cometiendo delitos va a volver a la ciudadanía”.
El gobernador también buscó despejar dudas sobre la legalidad y seguridad de los bienes subastados. “No hay ningún tipo de riesgo. Se cambian las patentes y los dominios, no hay posibilidad de que sean rastreados”, explicó, en referencia al sistema de bloqueo registral que implementa la provincia para garantizar transparencia y seguridad jurídica a los compradores.
El secretario de Gestión de Registros Provinciales, Matías Figueroa Escauriza, destacó el caracter masivo de la convocatoria y el impacto directo sobre las economías del delito. “Esta es la subasta más grande de la República Argentina. Queremos que las personas que participan se sientan cómodas y seguras, pero también que esto debilite a las organizaciones delictivas”, señaló. Y precisó: “Vendemos desde la moto del motochorro hasta bienes de narcotraficantes. No hay impunidad para nadie. Parte de la plata va a las víctimas, otra a la Aprad y otra a instituciones de la provincia”.
En la misma línea, la secretaria de Gestión del Ministerio de Justicia y Seguridad, Virginia Coudannes, subrayó el carácter integral de la política: “Santa Fe es la única provincia que subasta bienes provenientes del delito. Esta herramienta forma parte de un plan de seguridad que combina prevención policial, investigación, articulación con la Justicia y desapoderamiento de activos”.
El intendente de Rosario, Pablo Javkin, también participó del acto y remarcó el sentido de la medida: “Cuidar a la gente implica hacer valer la ley frente a quienes delinquen. Esto es una política completa: se persigue, se condena y se desapodera. Así se corta de raíz el circuito del delito”.
La actividad contó además con la presencia del ex intendente de CABA, Horacio Rodríguez Larreta, quien valoró la experiencia santafesina y la vinculó con indicadores de seguridad. “Lo importante es que hay resultados. Hoy hay menos delitos en Santa Fe que hace dos años”, afirmó. Pullaro, por su parte, explicó su participación: “Nos ayudó a implementar un método de trabajo y viene a ajustarlo periódicamente”.
La subasta incluyó bienes con una amplia diversidad de precios, desde una motocicleta Zanella de 50cc con base de 45.000 pesos hasta vehículos de alta gama y la aeronave, lo que permitió la participación de distintos perfiles de compradores. La inscripción fue obligatoria y los datos de los interesados fueron cruzados con organismos de seguridad para descartar vínculos con organizaciones criminales.
El mecanismo, que ya suma cinco ediciones, es presentado por el gobierno provincial como una herramienta clave para afectar las estructuras económicas del delito, tanto en su modalidad callejera como en delitos complejos. “Al motochorro que roba en la calle o al delincuente de traje que comete estafas, a todos se les quitan los bienes”, sintetizó Figueroa Escauriza.
Sobre el cierre, Pullaro planteó la proyección del modelo a nivel nacional: “Ojalá todas las provincias hagan lo mismo. No sirve detener a los delincuentes y dejarles el dinero para que sigan operando”. Y concluyó: “Cuando hace tres años nos miraban con piedad, hoy podemos mostrar que hay un camino para pelear contra el delito”.
