Con respecto al audio, señaló: «Era una conversación privada con un amigo que no se debería haber reenviado porque no era el momento y lo único que trajo es intranquilidad».

“Si espera la comunidad cristiana que el curita que se nombre venga gustoso, ame a los humildes y continúe una línea pastoral desde la opción por los pobres y para ello está trabajando”, pidió el cura, reconocido por su incansable trabajo social en la Isla. En el audio que circuló, Olveira precisaba que no sabe aún “dónde recalarán sus huesos” y habla de un potencial traslado a Quilmes. “Pero bueno, estamos vivos y vivimos”, agregó.

En el escrito agradeció los mensajes de apoyo que recibió luego de que el audio se volviera público. “Al momento de escribir estas líneas 15 hs del domingo 16 setiembre tengo casi 500 wasap y montón de llamadas sin responder y como 20 casas que se ofrecen a alojarme. Así que lo primero es gracias a todes por su solidaridad”, arrancaba el texto. Al final envía a todos “abrazos fraternos y militantes”.

“Tierra, Techo y Trabajo para todes en nuestra Argentina y en toda nuestra Patria Grande Latinoamericana”, escribió.

La crítica filosa de Olveira a las políticas que perjudican a los que menos tienen se había reforzado en los últimos meses con cartas abiertas al gobierno nacional y protestas contra el ajuste que ejecuta la alianza oficialista Cambiemos. En medio del debate por la legalización del aborto, el cura había dicho que era “una cuestión de salud pública” e incluso había salido al cruce de la metáfora del humorista Alfredo Casero que los funcionarios adoptaron sin entender del todo su significado. «En la mesa de los pobres ni se nos ocurre acceder a un flan, sino que ya no alcanza ni para el pan y la leche”, resaltó en una carta hace apenas dos meses.