Adorni anunció que el Gobierno pateó a Evo: show político para distraer mientras el país se hunde en la crisis
En un día caótico, en medio del desarrollo de la Marcha Federal Universitaria en todo el país, Manuel Adorni anunció, sorpresivamente, que desde el gobierno decidieron revocar el estatus de refugiado político del expresidente boliviano Evo Morales. Esta decisión vulnera los principios de asilo político.
Recordando que el gobierno de Alberto Fernández no reconocía a la gestión interina de Jeanine Áñez, en diciembre de 2019 Evo Morales aterrizó en Buenos aires junto a cuatro exfuncionarios de su gabinete, entre ellos, su exvicepresidente, Álvaro García Linera, la exministra Gabriela Montaño y el exembajador de Bolivia ante la Organización de los Estados Americanos (OEA). Una semana después, Morales consiguió el estatus de refugiado.
Su presencia en el país se fundamentó, siempre, en el derecho internacional de protección a aquellos que enfrentan persecuciones políticas. En el presente, ante un gobierno que le da la espalda a cada derecho otorgado habido y por haber, el exmandatario boliviano no fue excepción, luego de sufrir persecuciones politicas en su país.
Por otro lado, y cada vez más lejos de lograr relaciones bilaterales con otras naciones, la retirada del estatus de refugiado es otro paso atras en el compromiso de Argentina con los derechos humanos. Concepción grave siendo nuestro país un territorio reconocido por salvaguardar dichos derechos y mantenerse al frente en el respeto a su debida ejecución, principalmente al tratarse de un estatus al que cientos de argentinos reconocidos internacionalmente han podido acceder, en todo el mundo, en las horas en que la libertad de pensamiento no era bien recibida por los gobiernos de turno.
Esta decision no solo pone en tela de juicio el compromiso de Argentina con el derecho de asilo, sino que tambien abre la puerta a una peligrosa politizacion de los derechos humanos en manos de quienes lo consideran, en sus propias palabras, «un curro».
