Lejos de los repartos teatrales, la Diputada provincial de Santa Fe no supo decir en una entrevista cuántas personas forman parte de su elenco político.
«No, porque a veces cambio u otro no trabaja más, entonces bueno, ocho«, intentó acomodarse Amalia Granata, acostumbrada a sortear complicaciones en programas de televisión de sus días cuando la política no era su ocupación central.
«Estuve en la playa afuera y la gente se me acerca y se saca fotos. No me putean. Una cosa es trabajar en la política y otra cosa es ser político, yo hago mi trabajo», sentenció Granata, quien tiene, al igual que sus pares en la legislatura de Santa Fe, un equipo de asesores que se pagan con fondos públicos.
