El nivel del río podría alcanzar entre 3 y 3,20 metros en Rosario hacia fin de septiembre debido a las lluvias registradas en el norte argentino y Brasil. Desde el Observatorio Ambiental de la UNR señalaron que la crecida puede favorecer al humedal, aunque recomendaron extremar los cuidados para la actividad náutica. También explicaron qué ocurre con los arroyos Ludueña y Saladillo y qué efectos puede tener El Niño.

El Paraná se encuentra actualmente en torno a los 2,5 metros en Rosario y las proyecciones anticipan un nuevo repunte durante los próximos días. Matías De Bueno, integrante del Observatorio Ambiental de la Universidad Nacional de Rosario, explicó que el río viene oscilando y podría alcanzar entre 3 y 3,20 metros hacia fin de mes.

Según el especialista, este aumento del nivel resulta favorable para los ecosistemas vinculados al río. Sin embargo, quienes realicen actividades recreativas deberán prestar especial atención a los elementos que pueda arrastrar la corriente, como ramas, camalotes y otros residuos.

De Bueno también puso el foco en las desembocaduras y en los arroyos que atraviesan Rosario, especialmente el Ludueña y el Saladillo. Explicó que, con el Paraná en una altura moderada, una lluvia intensa podría hacer que ambos cursos evacúen rápidamente el agua, ya que actualmente no existe un efecto de «tapón» significativo por parte del río.

Respecto de las lluvias en Brasil, aclaró que su impacto depende de la zona donde se produzcan y de hacia qué cuenca escurra el agua. Las precipitaciones en el área del Iguazú pueden influir sobre el Paraná, aunque el efecto no es inmediato y se traslada con cierto retraso. Además, señaló que organismos internacionales anticipan una alta probabilidad de un fenómeno de El Niño durante los próximos meses y recomendó seguir los avisos del Servicio Meteorológico Nacional.