A través de un sistema de voto electrónico, el país vecino se debate entre el histórico Partido Colorado y la alianza opositora.
Entre los principales postulantes para suceder al actual presidente Mario Abdo Benitez, están el economista Santiago Peña, que representa al Partido Colorado, y el abogado liberal Efraín Alegre, que forma parte de una coalición de centro-izquierda.
Quien resulte elegido por el pueblo paraguayo gobernará al país durante los próximos cinco años, desde el 15 de agosto de este año, que es cuando finaliza la gestión del actual primer mandatario.
Hasta el momento, los sondeos no fueron muy claros: muchos señalan una clara victoria del economista Peña, mientras que otros sostienen que irán empatados con el abogado Alegre, pudiendo éste último dar el batacazo.
Quién es Santiago Peña, el candidato colorado
De 44 años, el economista cuenta con poca experiencia política, donde lo más destacable fue haber sido ministro de Economía en el gobierno de Horacio Cartes (2013-2018), su actual padrino para esta elección.
En lo que respecta a sus promesas políticas, el candidato del Partido Colorado advirtió que luchará contra la inflación y aseguró la creación de 500.000 nuevos empleos en el período de cinco años, en caso de resultar electo. Todo esto, con la ayuda de políticas públicas que incentiven y potencien los atractivos del país para que tanto los inversionistas extranjeros como los nacionales puedan ver en Paraguay una oportunidad de negocios.
Quién es Efraín Alegre, la opción liberal
Alegre se postula por tercera vez como candidato presidencial, tras su derrota frente a Cartes en 2013 y con el actual jefe de Estado en 2018. Se caracteriza por ser un católico practicante, contrario al aborto y al matrimonio igualitario, de 60 años y abogado de profesión con varias maestrías.
En caso de ocupar la presidencia, Alegre deberá lidiar con un Parlamento probablemente opositor, ya que los colorados tienen un amplio despliegue territorial que les aseguraría una buena cantidad de legisladores, especialmente en el Senado, donde 23 propios le dan a una fuerza la mayoría en la cámara de 45 bancas.
En tanto, sus promesas de campaña apuntaron a la rebaja de tarifas, un mejor plan de salud pública y la creación de una Secretaría de Estado para la recuperación y devolución al pueblo del dinero robado por los gobiernos colorados. En lo que refiere a política exterior, el candidato liberal se mostró a favor de profundizar los lazos con el Mercosur y en contra de los planes de negociaciones por separado que propone el gobierno de Uruguay.
