Walas, de Massacre: “Los rockeros y las modelos ya nos extinguimos”
El músico y cantante habló de todo con Diego Brancatell: su mirada sobre Milei, su participación en Masterchef, la nueva camada de artistas como Milo J y Wos y el rock como forma de vida.

Massacre lleva más de treinta años en los escenarios. Formada en 1986 por un grupo de adolescentes skaters bajo el nombre inicial de Massacre Palestina, la banda liderada por Guillermo Cidade, más conocido como Walas, lleva nueve discos de estudio y una vida ligada a la autogestión y la movida independiente.
Este miércoles, Walas visitó los estudios de Radio 750 y dialogó con Diego Brancatelli y el equipo de Lo viejo funciona sobre su carrera, la fama y el presente político de la Argentina.
Compartimos algunos de los momentos más destacados de la charla, en la voz del propip músico y cantante.
Sus comienzos como Massacre Palestina y por qué se cambiaron el nombre
Walas: Nosotros arrancamos de muy chicos, de adolescentes, siendo los Massacre Palestina. No teníamos demasiada idea del conflicto (en Medio Oriente), que hoy sí, pero en ese momento quisimos ponerle un nombre de choque, punk. Estuvimos cinco años tocando en vivo con ese nombre, hasta que cuando salió nuestro primer disco ya salimos como Massacre a secas, porque el nombre ya se había desgastado, ya nadie decía ‘vamos a ver a Massacre Palestina’, todos decían ‘vamos a ver a Massacre’.
En cuanto a las letras, siempre fuimos más poéticos que panfletarios, la denuncia que hiciéramos o la idea que tiráramos siempre fue a través de la metáfora, de la libre interpretación.
“Milei es anti argentino”
Milei bardea todo lo que sea popular. Es anti argentino, anti fútbol, anti Maradona, anti Malvinas, celebra a Margaret Thatcher, a Donald Trump. No sé qué hace gobernando un país al que odia. Es todo lo contrario al sentido común y a buscar el bien común, es una cosa increíble.
El público de Massacre
Tenemos dos realidades: una es tocar en nuestros recitales, que es tu público y conoce tus códigos y te conoce de memoria. Y la otra realidad es tocar en festivales, donde la mayoría de la gente no te conoce, y ahí es donde ejercés la seducción de la primera cita, ponés todo al asador y tratás de gustar a todos.
Su participación en Masterchef
Masterchef me ayuda no en los festivales, sino en la calle misma. Es increíble, hoy me conoce mucha más gente por ser el de Masterchef que por ser el gordo Walas de Massacre. Me paran por la calle señoras, niños, todo tipo de público. Me gusta porque soy hijo de padres separados, bastante inseguro, necesitado de la atención y la mirada de otros y me gusta que me paren y me digan ‘groso’ y qué se yo (risas).
El presente de la industria musical y la economía
En la música estamos bastante parecidos a la industria general, que está invadida por cosas importadas y la industria nacional está fundida. En cuanto a lo musical pasa un poco lo mismo. Hay un aluvión de bandas extranjeras que vienen, muchas me gustan y otras no. A algunas las voy a ver y otras no. A algunas, como gesto, no voy a verlas, aunque me gusten, al igual que compraría algo nacional y no importado. Yo lo que veo es que hay bastante actividad en lo que es gastronomía y entretenimiento. La clase media antes capaz iba a Miami, y habiéndole bajado el nivel económico ahora capaz gasta en papas con cheddar y en ir a un recital. La gastronomía y el espectáculo son rubros que todavía funcionan. En este momento en el mundo hay dos bandas que sostienen la llama del rock: Turnstile y Airbag. El éxito que tiene Airbag es como el de Tini o Lali, me parece un fenómeno interesantísimo.
El presente del rock
Las estrellas de rock pasamos a ser más antihéroes. Se lo decía a Joaquín Levinton: “vos sos el último rockstar”. Por la forma de ser y la actitud. Después de él vino un modelo de antihéroes, es como que se terminó un poco la figura del rocker más fálico. Hace 20 años había un podio en la humanidad, y los dioses de ese olimpo eran las modelos, los futbolistas y los rockeros. En ese podio quedaron solo los futbolistas. A nadie le interesa ya quién era Mick Jagger o Naomi Campbell. Los rockeros y las modelos ya nos extinguimos. Las épocas van cambiando.
El trap y el filtro de la industria
Hubo un aluvión al principio de eso que se llamó “género urbano” y después fueron decantando los verdaderos artistas, como Catriel, Milo J o Wos, al que fui a ver el otro día y el show fue de nivel internacional. También fui a ver a Katy Perry al Movistar Arena y me encantó, pero fui a ver a María Becerra y era infinitamente superior. Lo mismo con Lali. Si Lali fuera anglosajona, “Fanático” sería un hit mundial.
