«Jamoncito» mordió la manzana de la discordia: la eliminación de las PASO pone en riesgo la alianza entre el PRO y LLA
La fluctuante relación entre el presidente Javier “Jamoncito” Milei y el ex mandatario Mauricio “Gato” Macri volvió a cargarse de tenciones luego de que el “Presiduende” diera la orden de que sus alfiles legislativos avancen en el Congreso con el proyecto de eliminación de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), algo a lo que el partido amarillo que comanda el “domador de reposeras” se opone férreamente.
La disputa transcurre mientras el Gobierno pulsea por el Presupuesto 2025 con los gobernadores, incluidos los del PRO, y Milei y Macri se tiran con «detodo» una rosca política por debajo de la mesa de cara a un eventual frente electoral con los libertarios.
Ahí está, justamente, el quid de la cuestión: si se eliminan las PASO, la definición de candidaturas quedaría presa de la lapicera del “León”, y el “Gato” no tendrá ningún mecanismo ni forma de controlar los nombramientos. Macri tendría que conformarse con lo que sea que Milei esté dispuesto a ceder, y es claro que esta posición no le gusta para nada al ex presidente.
«La lapicera la tiene Milei, no la tiene Macri», afirmó un alcahuete cercano a Patricia Bullrich en este marco. El sector PRO “amarillo patito”, ligado más a LLA que a los designios de Macri, aspira a convertirse en ventanilla única donde adherir a dirigentes del “Gato” a las boletas de libertarias tanto en Capital como en la provincia de Buenos Aires.
Por su lado, el “imitador de Freddy Mercury” aspira a un acuerdo macro que abarque ambos distritos: CABA y PBA. Con un esquema 70-30 para el PRO en la boleta porteña y un 70-30 para La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires. Mientras no se define quién podría encabezar la tira para senadores nacionales, los libertarios se florean con las candidaturas de Manuel Adorni y no descartan incluso a Bullrich en un escenario de ruptura con Macri.
Sin convocatoria a sesiones extraordinarias, el proyecto de eliminación de las PASO depende que sea incluido en una eventual convocatoria a extraordinarias. Sin embargo, tampoco contaría con apoyo suficiente del resto de los bloques. El PRO de Cristina Ritondo ya anticipó que no avala la iniciativa y recordaron que María Eugenia Vidal ya presentó un proyecto propio: primarias, abiertas y simultáneas pero no obligatorias.
El jefe de bloque de diputados de la UCR, Rodrigo De Loredo, también expresó su rechazo a la eliminación de las PASO que propone el gobierno de Javier Milei. El radical advirtió además que «sería tanto más grave que lo haga en connivencia con el peronismo», dado que «a Cristina (Kirchner) también le sirve que no haya PASO, ya que conduce el peronismo, tiene la lapicera y no quiere que le plantee una PASO Axel Kicillof. Si es algo coordinado sí que sería grave».
El proyecto del Poder Ejecutivo Nacional ingresado a Diputados busca la derogación del Régimen de Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias, presente en la Ley 26.571, mientras que determina cambios en los requisitos para la oficialización de las listas, la publicación de padrones y el régimen de Boleta Única para adaptar la reforma. Si no convoca a sesiones extraordinarias, el oficialismo no podría implementar la modificación para las elecciones 2025.
Otra de las propuestas busca reformar artículos de la Ley Orgánica de los Partidos Políticos 23.298, estableciendo como requisito para reconocer la personería jurídico-política la solicitud de un grupo de «al menos 50 ciudadanos electores del distrito correspondiente», circunstancia que hasta el momento establecía valores porcentuales (cifra no inferior al cuatro por mil del total de inscritos en el padrón).
También establece incrementar la cantidad de filiales provinciales necesarias (se eleva de 5 a 10) para garantizar el reconocimiento como partido nacional; reduce los días para oficializar una alianza (de 80 días a 70 días antes de las elecciones); flexibiliza los requisitos para la afiliación a un partido; y propone la caducidad de un partido político si en una de las últimas dos elecciones nacionales no llega al 3 por ciento de los votos.
