A 72 horas de la presentación de listas, las conversaciones entre el gobernador y el senador nacional están en un punto muerto. Cuáles son los puntos en discusión

El gobernador Omar Perotti y Marcelo Lewandowski, en una negociación trabada en el último tramo antes del cierre de listas.
A poco más de 72 horas para la presentación de las listas, la negociación entre el gobernador Omar Perotti y el senador nacional Marcelo Lewandowski está trabada.
“Nada nuevo, todo está como entonces”, dijeron este martes a la mañana desde el entorno de Lewandowski. Igual, remarcan que todo puede cambiar: “Hay reuniones de todo tipo y conversaciones”.
El diálogo es seguido de cerca no sólo por los distintos espacios del peronismo sino también por el conjunto de la dirigencia política santafesina. El desenlace de las charlas puede alterar la oferta y la competencia electoral.
Las trabas aparecen en la compañera de fórmula, la lista de diputados, los candidatos en Rosario y una cuestión para nada menor: el financiamiento de la campaña.
“Socio sí, empleado no”, dicen desde el primer anillo del ex periodista deportivo.
Desde el campamento perottista retrucan que Lewandowski presentó un pliego demasiado exigente: la ministra Silvina Frana como vice, quince lugares en la lista para diputados, que su reemplazante en el Senado provincial, Miguel Rabbia, no tenga competencia y tener injerencia en las candidaturas de intendentes y presidentes comunales.
Contador de profesión y acostumbrado a pensar en términos de costo y beneficio, el gobernador seguramente se pregunta qué gana con entregar la mitad más uno de los lugares de una lista que llevará su cara, cuando es muy probable que el peronismo pierda la provincia.
En ese contexto, en el perottismo entienden que de aceptar las condiciones estarían entregando demasiado a un potencial adversario dentro de cuatro años.
Incluso en tribus lejanas al gobernador critican cómo se movió el senador. “Un tipo que quiere ser gobernador tiene otros tiempos, no arranca tres días antes, y también otra lógica: no llamó a nadie”, desliza un dirigente.
«Se refiere que Lewandowski pidió algo desmedido para cerrar. Esto no es así. Si lo fuera, igualmente, no debería asustar, las negociaciones son así. En este momento no hay diálogo. Si se retoma y hay entendimiento Marcelo va a participar. Y si no hay acuerdo, ningún problema, el candidato del gobernador será Mirabella», deslizan desde el entorno de Lewandowski.
Lo cierto es que con Perotti acostumbrado a llevar la negociación hasta el último momento, tampoco las terminales nacionales juegan a fondo.
Mientras Alberto Fernández se encuentra diluido, casi reducido a un rol protocolar y tratando de armar algún esquema para las Paso presidenciales y en la provincia de Buenos Aires, Sergio Massa sí está más activo.
El ministro de Economía dio a través del ministro de Transporte, Diego Giuliano, un gesto hacia Lewandowski y también recibió a Perotti.
Por distintos motivos, ese triángulo puede funcionar: al frente de un proyecto presidencial que sostendrá contra viento y marea, Massa necesita un candidato a gobernador que pueda hacer un papel digno, Lewandowski necesita un puntal nacional y Perotti no quiere cortocircuitos con el ministro que está en los hechos al frente del gobierno y en un año donde según estimaciones la economía caerá 4%.
Por ahora, Cristina se mantiene al margen. En el entorno de Lewandowski la ven hoy apoyando al camporista Marcos Cleri, a pesar de que no despega en las encuestas.
En un laboratorio del PJ señalan que Cristina quería que Lewandowski viniera a competir a Rosario, por tres motivos. Hace dos años el ex comentarista de Fútbol para Todos perdió con Carolina Losada y se expondría a una segunda derrota; con él, el peronismo tiene la oportunidad histórica de cortar una sequía de cinco décadas, y, si gana, ocupará su banca la cristinista María de los Angeles Sacnun.
Lewandowski parece decidido a ir por la Gobernación o quedarse cuatro años más en la Cámara alta. En su entorno creen que Rosario será prácticamente ingobernable con los gobiernos nacional y provincial en contra en un cuadro económico y social extremadamente inflamable.
El problema es que al conocerse este diagnóstico el senador perdió una carta de negociación. “Se autoencerró”, dice una persona que sigue atenta a las negociaciones.
En paralelo, Mirabella, se mantiene activo por si se caen las negociaciones con Lewandowski. Continúa con las presentaciones de su libro y sostiene los contactos con la prensa ya acordados. “Seguimos trabajando igual que siempre”, dicen cerca suyo.
Por su lado, el rossista Leandro Busatto y Eduardo Toniolli, del Movimiento Evita, también sostienen sus candidaturas. Ambos espacios sondearon un acuerdo, pero la síntesis parece cada vez más lejana. Así, el peronismo santafesino podría encaminarse hacia una oferta atomizada en las próximas Paso.
Paralelamente, Massa apostará a una lista propia para la Cámara baja en la interna del PJ provincial. Y será encabezada por un histórico aliado del líder del FR, el diputado Oscar Cachi Martínez.
Aunque, en el marco de los acuerdos que se están sellando, de la nómina también participarán dirigentes que juegan en otros espacios del peronismo.
