La doctrina del desdoblamiento
El gobernador santafesino respaldó el recorte electoral que impulsa la Casa Rosada mientras defiende el mecanismo en la provincia. Desde el Congreso y la Legislatura provincial, referentes de Unión por la Patria y el Frente Social y Popular cuestionaron el alineamiento político y advirtieron sobre las consecuencias del modelo económico en el distrito.
Por Rubén Milito
Las declaraciones formuladas por el gobernador de la provincia de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, acerca de su acompañamiento a la iniciativa impulsada por el presidente de la Nación, Javier Milei, para suprimir por completo las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) en el orden federal, provocaron profundos cruces y un fuerte revuelo en todo el escenario político tanto regional como nacional. El titular del Ejecutivo provincial había afirmado en declaraciones radiales que los comicios primarios nacionales implican un costo económico sumamente elevado y una utilización sumamente escasa a lo largo de los últimos procesos electorales, intentando diferenciarlos categóricamente del funcionamiento operativo y político que poseen dichas herramientas de participación ciudadana en el territorio santafesino, donde la normativa electoral histórica responde a dinámicas propias de competencia partidaria y frentista consolidada. “Imprimen un gasto muy importante, en Santa Fe es diferente”, sostuvo el mandatario provincial de manera textual ante los micrófonos, al tiempo que remarcó con énfasis que en la bota santafesina las primarias “sí sirven y la hemos usado” de manera recurrente para definir candidaturas tanto dentro de su propia coalición política como en los diversos sectores opositores que conviven en el distrito. A su vez, el mandatario explicitó de forma contundente su rechazo visceral a cualquier tipo de expresiones políticas vinculadas al espacio kirchnerista, afirmando sin ambages que “nunca votaría al kirchnerismo porque estoy convencido que le hizo mucho daño a la República Argentina”. En el mismo plano de sus definiciones de gestión institucional, el gobernador reclamó mayores partidas de fondos presupuestarios de origen nacional destinados a la infraestructura vial local, señalando deficiencias estructurales críticas al advertir que “necesitamos para reparar las rutas nacionales por lo menos ocho veces más de lo que está hoy presupuestado en el presupuesto nacional”.
El primero en manifestar su enérgica disconformidad y su sorpresa institucional con las palabras del mandatario santafesino fue el jefe de los diputados nacionales de Unión por la Patria, Germán Martínez. El legislador nacional expresó su estupor ante la postura pública adoptada por el gobernador y señaló con absoluta claridad que la venia oficial a la suspensión de las primarias en el orden federal evidencia un claro alineamiento político anticipado con la administración central que conduce La Libertad Avanza. “Me sorprendió mucho la expresión del gobernador de la provincia de apoyar al menos la suspensión de las PASO a nivel nacional”, indicó Martínez durante su réplica política, quien añadió de inmediato que “el que ayude a eliminar o a suspender las PASO está trabajando para la reelección de Milei, y trabajar para la reelección de Milei en algún lugar es apoyar, sostener en el tiempo este modelo económico que está haciendo añicos a la Argentina y que está golpeando fuertísimo a la provincia de Santa Fe”. Asimismo, el referente peronista remarcó ante la opinión pública que se trata de “una incoherencia más de Pullaro, que dice una cosa Santa Fe para adentro y cuando pasa el arroyo del medio dice o se expresa políticamente de una manera distinta en sentido contrario”, advirtiendo de este modo sobre las graves consecuencias negativas que genera este posicionamiento para los intereses productivos, industriales, comerciales y laborales de toda la región santafesina.
En idéntica sintonía con las críticas formuladas desde el bloque peronista, la diputada nacional Florencia Carignano, cuestionó con dureza y profundidad la argumentación política esgrimida por el mandatario santafesino, profundizando detalladamente sobre el trasfondo de las negociaciones de carácter reservado que habitualmente se tejen en los despachos oficiales del poder político. La legisladora santafesina calificó de profundamente contradictorio avalar los mecanismos de primarias abiertas para dirimir las recurrentes pujas internas de las coaliciones locales y, simultáneamente, objetar de manera terminante su aplicación y obligatoriedad a escala nacional, recordando con firmeza que el propio oficialismo provincial utiliza de manera sistemática estas herramientas legales para resolver candidaturas de cargos ejecutivos y legislativos provinciales. “La verdad que es raro el criterio de Pullaro de proponer PASO para la provincia para resolver sus propios problemas políticos internos dentro de su coalición… y que a nivel nacional esté en contra”, expresó Carignano con tono irónico y crítico. Para la diputada nacional, este particular posicionamiento responde lisa y llanamente a especulaciones vinculadas a negociaciones con la administración central: “A lo mejor con nación está negociando que le presenten un candidato de baja intensidad para la gobernación, desde la Libertad Avanza, y a cambio de eso, bueno, deja las convicciones en la puerta, ni siquiera de la Casa Rosada, en el límite entre Santa Fe y Buenos Aires”, sentenció Carignano.
También se expresó en las redes sociales Eduardo Tonioll, referente del Movimiento Evita y vicepresidente primero del Partido Justicialista de la Provincia de Santa Fe que vinculó de manera directa la postura asumida por el titular de la Gobernación santafesina con el delicado y complejo contexto socioeconómico regional, el cual se encuentra fuertemente caracterizado por la caída de la actividad comercial e industrial y por el impacto recesivo que experimentan los municipios y comunas santafesinas. Toniolli sostuvo que la decisión deliberada de convalidar la estrategia electoralista del oficialismo nacional prioriza de manera exclusiva especulaciones vinculadas a la preservación del poder y a la continuidad en el cargo en un escenario socioeconómico marcado por la recesión económica generalizada y los alarmantes y complejos índices de desocupación que golpean sin piedad a los principales centros urbanos santafesinos, particularmente en el área metropolitana del Gran Rosario. El referente justicialista y dirigente del Movimiento Evita ironizó de manera incisiva sobre la volátil postura del mandatario provincial señalando textualmente que “lo de Pullaro es de una plasticidad que envidiaría a Nadia Comaneci o que envidia al equipo argentino de gimnasia artística”, haciendo alusión directa al contexto contemporáneo de los Juegos Suramericanos. En ese mismo sentido de análisis crítico, el dirigente advirtió con preocupación que “el gobernador Pullaro, en ese marco, en vez de defender a sus coprovincianos, sale a respaldar la estrategia de Milei, que como viene perdiendo pronunciadamente apoyo en las encuestas, busca cambiar las reglas electorales, a poco de las elecciones, fundamentalmente para fragmentar a la oposición”, subrayando con absoluta claridad que la discusión planteada excede por completo a la mera superestructura de la política tradicional y afecta de forma directa e impiadosa las condiciones materiales de vida de toda la ciudadanía trabajadora de la provincia.
Para concluir con el abanico de reacciones institucionales y legislativas en el territorio provincial, el diputado provincial Carlos del Frade sumó sus reparos y cuestionamientos profundos a las controvertidas definiciones emitidas por el titular del Poder Ejecutivo santafesino, exponiendo “la manifiesta dualidad discursiva del mandatario según el territorio geográfico preciso donde decida pronunciarse públicamente”. El legislador provincial de extracción social planteó sin rodeos que” la postura gubernamental exhibe una divergencia profunda, inocultable y estructural entre los planteos moderados formulados sistemáticamente para el consumo político interno dentro de los límites provinciales y las decisiones de complicidad convalidadas en silencio en el escenario político central de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”. Del Frade sostuvo categóricamente que “Pullaro vuelve a mostrar que es una cosa adentro de la provincia de Santa Fe y otra totalmente distinta de arroyo del medio para Capital Federal, en donde se define en realidad la cuestión nacional”. Calificó sin atenuantes la estrategia adoptada por la gobernación como “un nuevo paso de impostura de parte del gobernador” y subrayó que “esa contradicción forma parte de su manera cotidiana de vivir mientras Rosario estalla de desocupación”, insistiendo enérgicamente en que la dirigencia política institucional tiene la obligación ética indelegable de atender las urgencias laborales y sociales de los sectores populares en lugar de priorizar mezquinos alineamientos de carácter electoralista que subordinan de manera absoluta los intereses históricos de la provincia de Santa Fe a la estrategia de supervivencia política de la Casa Rosada.
