Intemperie y desprecio
El odio a los pobres llegó ayer hasta el intento de homicidio. Un hombre de 63 años en situación de calle sufrió graves quemaduras en el 30 por ciento de su cuerpo cuando dos sujetos -aún no identificados- le prendieron fuego al colchón donde dormía a la intemperie. El hecho ocurrió en la esquina de Espora y Castañaduy, en el barrio Cabal, uno de los más vulnerables en la zona norte de la ciudad.
El ataque es otro emergente de la ola de frío que visibilizó el desamparo. El gobierno del intendente José Corral admitió que en los últimos días se triplicaron los pedidos de ayuda, la Fundación Actitud Solidaria reveló que asiste diariamente a 75 personas que viven y duermen en la calle y Cáritas Santa Fe alertó sobre la falta de un parador para mujeres sin hogar.
El hombre quemado llegó al hospital de emergencias José María Cullen en estado de shock (foto). «El paciente ingresó con quemaduras en los miembros superiores e inferiores», dijo el director del nosocomio Juan Pablo Poletti. «Está consciente, habla, pero ingresó bajo un fuerte shock emocional. Ahora está estable y lo evalúan los médicos de las áreas de cirugía plástica y de quemados. Lo que contó es que desconocidos le quemaron el colchón mientras dormía», agregó Poletti.
La Policía de Santa Fe investiga el incendio del colchón, que le ocasionó a la víctima graves quemaduras en brazos y piernas, como «un hecho intencional», según fuentes citadas por medios locales. El director del hospital dijo que por el relato del paciente los atacantes eran «dos desconocidos».
Mientras tanto, la subsecretaria de Acción Social de la Municipalidad de Santa Fe, Rocío Giménez, reveló que los pedidos de asistencia a personas en situación de calle se triplicaron el fin de semana. Un 0800 del municipio recibía 20 llamadas por noche, pero el sábado -cuando la temperatura descendió a tres grados bajo cero- hubo 60 llamadas. En mayo último, cuando el gobierno abrió un parador nocturno en un centro comunitario en la zona norte, Callejón Roca y Rivadavia, las llamadas eran cuatro o cinco por semana. Giménez interpretó que el aumento de alertas «no significa que haya más personas en situación de calle», sino que «los vecinos se sensibilizan a raíz de la gran cobertura mediática que el tema tuvo en este año. Pero los que asiste el parador no superan las 20 personas», informó.
