El economista será quien acompañe al nuevo ministro en el Palacio de Hacienda. Lo hará como secretario de Programación Económica.
En el sector público fue representante del Banco Central de la República Argentina (BCRA) durante la gestión de Roberto Lavagna, entre 2002 y 2005. En aquel período se destacó por formar parte del grupo negociador de los acuerdos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la renegociación de la Deuda Pública.
En el ámbito privado fue director ejecutivo de DCR-Fitch Rating Agency, director ejecutivo de la Bolsa de Comercio Buenos Aires y coordinador General de Estudio Broda.
En una de sus recientes definiciones a través de la red social Twitter expresó que «lo urgente e importante en la Argentina es terminar con el desequilibrio fiscal, mejorar la credibilidad interna y externa (desde lo político) para fortalecer reservas y mantener un endeudamiento responsable».
«Bajo estas condiciones, la inflación podría comenzar a estabilizarse en niveles razonables. Caso contrario, el riesgo hiperinflacionario seguirá tocando la puerta, y cada vez más fuerte», indicó Rubinstein.
Pese a su buena relación con el titular del Banco Central, Miguel Ángel Pesce, fuentes consultadas afirman que Rubinstein suele ser el economista más crítico en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que mensualmente realiza la autoridad monetaria, entre los 50 analistas que participan del muestreo.
