Con mensajes de texto, el ex presidente amedrentó a funcionarios del Poder Judicial que intervenían en causas que lo comprometían o en las que tenía intereses.
También Macri, en persona, llamó al funcionario de la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado en la Investigación Criminal (DAJUDECO) y cortó.
A Alejo Ramos Padilla quiso sacarlo de su cargo y lo denunció en el Consejo de la Magistratura. A Alejandra Gils Carbó le dijo que tenía que renunciar o terminaban presas ella y sus hijas. Gabriela Boquín fue la fiscal que destapó la situación del Correo Argentino y la trataron de kirchnerista. A un juez lo sacaron de su cargo en Comodoro Py por sus fallos en la causa del Correo.
Ninguno de los mensajes de Macri surtió efecto y las investigaciones avanzaron a pesar de las amenazas’
