La histórica sucursal del Banco Macro de Corrientes y Pellegrini cerró definitivamente sus puertas. Desde la Asociación Bancaria confirmaron que no hubo despidos y que todo el personal fue reubicado. El cierre se suma al de otras entidades financieras sobre avenida Pellegrini.
A fines de octubre, la histórica sucursal del Banco Macro que funcionaba en la esquina de Corrientes y Pellegrini cerró sus puertas. Esto marca marca un fuerte punto de inflexión para el movimiento comercial de la zona.
La sucursal operó de manera formal hasta el viernes 30 de octubre. Durante los últimos días de ese mes, se inició el retiro paulatino de la cartelería exterior y los cajeros automáticos quedaron fuera de servicio.
Durante la mañana de este jueves 5 de noviembre, cuadrillas de trabajo completaron el desmantelamiento del establecimiento, procediendo a retirar la totalidad de las máquinas y mobiliario del local.
Desde la seccional rosarina de la Asociación Bancaria confirmaron llevar tranquilidad al sector, precisando que no se registraron despidos. La totalidad de la plantilla del personal fue reubicada de forma estratégica en otras sedes de la entidad financiera dentro de la ciudad.
El cierre de esta esquina no es un hecho aislado, sino que consolida un corredor sobre la Avenida Pellegrini que se va despoblando progresivamente de servicios financieros presenciales.
Meses atrás, el Banco Santa Fe dispuso el cierre de su tradicional sucursal ubicada en la esquina de Pellegrini y San Martín. En sintonía con esta reestructuración, la entidad privada también bajó de forma definitiva las persianas de su local situado en la intersección de Pellegrini y Sarmiento.
