La reforma del Código Electoral de Santa Fe, impulsada por el gobernador Maximiliano Pullaro y aprobada esta semana con amplia mayoría en la Cámara de Diputados, despertó una fuerte crítica de la exsenadora nacional María de los Ángeles Sacnun, quien trazó un polémico paralelismo entre la nueva legislación y la denominada Década Infame.

A través de sus redes sociales, la dirigente peronista cuestionó el proyecto que obtuvo media sanción con 43 votos positivos, cuatro negativos y ninguna abstención, y advirtió sobre el riesgo de que las nuevas reglas electorales favorezcan una mayor concentración del poder político en la provincia.

“Reforma electoral de Pullaro: nos retrotrae a la Década Infame (1930-43)”, expresó Sacnun, quien calificó como una “vergüenza” la iniciativa promovida por el oficialismo santafesino.

La referencia apunta al período iniciado con el golpe de Estado de 1930, caracterizado, entre otros aspectos, por el fraude electoral y por la conformación de la Concordancia, una alianza política que reunió a sectores conservadores, radicales antipersonalistas y socialistas independientes.

En ese sentido, Sacnun trazó un paralelismo entre aquella experiencia y la denominada “Concordancia Santafesina”, en alusión al armado político que sostiene al gobierno provincial. Para la exsenadora, tanto la conformación de ese espacio como las modificaciones al sistema electoral implican un retroceso institucional y político.

El nuevo piso electoral

Uno de los aspectos más controvertidos de la reforma es el aumento del umbral necesario para que una fuerza pueda participar de las elecciones generales. El nuevo Código establece que los partidos deberán superar el 4% de los votos sobre el total del padrón en las elecciones primarias.

Ese punto fue cuestionado con especial dureza por el diputado Carlos Del Frade, del Frente Amplio por la Soberanía (FAS), uno de los cuatro legisladores que votaron en contra.

“Sin representación de las minorías no hay democracia”, sostuvo Del Frade durante el debate, al advertir que elevar el piso puede favorecer a los espacios políticos de mayor tamaño y dificultar la participación de fuerzas minoritarias.

También Juan Argañaraz, del bloque Inspirar, rechazó la iniciativa y consideró que se trata de una reforma que “concentrará cada vez más el poder en espacios y alianzas que se agrandan más cada vez”.

La crítica de Sacnun se inscribe en esa misma discusión sobre la representación y el funcionamiento del sistema político santafesino. La dirigente viene planteando la necesidad de construir una alternativa política para la provincia que incorpore distintos sectores y garantice una mayor participación ciudadana.

El proyecto deberá ahora ser tratado por el Senado provincial para completar su recorrido legislativo. Mientras tanto, la discusión política ya excedió el debate técnico sobre las reglas electorales y abrió una disputa de fondo sobre la representación, el acceso de las minorías y el poder que podrían concentrar los grandes frentes políticos en Santa Fe.