El 30 de junio bajará definitivamente la persiana de La Favorita. El cierre del shopping, que había sido presentado como uno de los proyectos más ambiciosos para reactivar el centro rosarino, se precipitó por el conflicto entre los administradores del emprendimiento y los propietarios del edificio.
La empresa Onatisur, liderada por Guillermo Nudemberg, decidió rescindir el contrato un año antes de su vencimiento. La medida llega en medio de un escenario marcado por el cierre de locales, la caída de las ventas y la pérdida sostenida de público.
Aunque la falta de acuerdo entre las partes terminó acelerando el desenlace, comerciantes y trabajadores que desarrollaban su actividad en el edificio aseguran que el desgaste era visible desde hacía meses. Tras una reapertura que generó expectativa y atrajo visitantes, el movimiento comenzó a disminuir de forma constante.
Uno de los casos más emblemáticos es el de Mall China, ubicado en el subsuelo donde durante décadas funcionó el histórico bazar de Falabella. Su propietario, Youying Ni, confirmó que ya firmó contrato para mudarse a la esquina de Sarmiento y Rioja, donde ocupará la planta baja y alta del local actualmente utilizado por Rosario Confort.
El cierre de La Favorita representa un nuevo golpe para el centro de Rosario, que en los últimos años perdió comercios históricos y enfrenta una fuerte transformación de su actividad comercial. El edificio, símbolo de otra época del paseo urbano rosarino, volverá a quedar sin el proyecto que intentó devolverle protagonismo.
