Destacadas

Sergio Desza, el último soldado rosarino en Malvinas

El pibe que murió el día de la rendición

Lo apodaban “el gringo”en La Florida, su barrio. El 14 de junio del ’82 una bomba terminó con su vida. Su hermana lo recuerda como “alegre y travieso”.

Soldado  Sergio Desza ex combatiente de Malvinas
Sergio Desza era soldado en Corrientes. (Gentileza -)

Ya han transcurrido más de 44 años del comienzo de la Guerra de Malvinas, pero la herida abierta en nuestra memoria colectiva aún no ha cicatrizado. La victoria británica precipitó la caída de la despiadada dictadura militar argentina, profundizando la crisis social, política y económica. Y el recuerdo de los 649 combatientes argentinos muertos siempre moviliza. Uno de ellos es Sergio Raúl Desza, el último soldado rosarino muerto en Islas Malvinas, hijo de Mabel Pastorutti y Raúl Desza, nacido el 1º de febrero de 1962. Entrevistada por Rosario/12Gabriela Desza, su hermana, rememora que la infancia compartida fue en barrio Alberdi. “Él era mi hermano mayor, yo soy seis años menor que él, lo recuerdo alegre y travieso”, dice.

Cuando Sergio cumplió 15 años, su familia se mudó al barrio La Florida, a pocas cuadras de la plaza que hoy lleva su nombre, y en la misma casa que todavía ocupan sus familiares. Respecto al inicio de su carrera militar, su hermana Gabriela afirma: “Hizo el servicio militar en Curuzú Cuatiá, Corrientes, en la Compañía de Comandos y Servicios. Recuerdo cuando viajaba en tren, ir a despedirlo en la estación Rosario Norte. Luego, él fue ganando confianza con sus superiores y lo enviaban a hacer trámites acá en Rosario, porque él era furriel. Venía bastante seguido y una vez se fue y vino en su moto, desde Corrientes. Era una de las cosas arriesgadas que él estaba acostumbrado a hacer”.

“Él tenía una familia allá que lo apreciaba mucho, la familia Rosado, de un compañero del servicio militar. Lo acobijaban los días que tenía franco y habían entablado una muy buena relación, era gente muy buena. Acompañaron a mis padres después de la guerra, nunca los voy a olvidar”, recuerda Gabriela Desza.

A Sergio lo apodaban El Gringo. Su hermana cuenta que “cuando se inicia la guerra, él estaba de licencia. Justo era mi cumpleaños, que es el 3 de abril, y él había venido para estar. El 2 de abril nos enteramos de que había empezado la guerra, y él se fue a Curuzú Cuatiá y se presentó. Al tiempo, nos envió una carta comunicándonos que ya estaba en Malvinas”.

“Nos escribió una carta casi en el mismo viaje y fue entregada en Ushuaia, para que nos llegue a nosotros. En otra de las cartas que le escribió a mis padres, él decía que su deseo era que sus futuros hijos estuvieran siempre orgullosos de él, por haber defendido la patria. Y que si él no llegaba a tener hijos, que sean sus sobrinos quienes se sintieran orgullosos de su tío. Y así es, porque mis hijos están plenamente orgullosos de él. Su sueño está cumplido”, sostiene Gabriela Desza.

Consultada sobre la forma en que la familia vivió la guerra a la distancia, expresa: “Seguimos la guerra por diarios, radio y televisión. Siempre era conseguir lo del día, lo que más se podía. Mi hermano también habló por teléfono en dos ocasiones, con toda la familia. Pudo hablar porque él estaba en Puerto Argentino y podía llegar a las cabinas”.

Sergio Desza fue el último soldado rosarino caído en el conflicto bélico. Murió el 14 de junio de 1982, dos horas antes de que las tropas argentinas se rindieran en la guerra del Atlántico Sur. Sergio custodiaba en Malvinas la casa del gobernador, Mario Benjamín Menéndez, quien había asumido el 4 de abril, dos días después de que Argentina ocupara el archipiélago austral. El joven rosarino murió cuando las fuerzas inglesas bombardearon esa vivienda desde el aire. El 14 de junio fue el embate final de los ingleses sobre Puerto Argentino y, según el testimonio del subteniente Walter Martínez, jefe inmediato de Sergio, él falleció junto a otros dos soldados en Pozo de Zorro, donde explotó una bomba. Sus restos descansan en el cementerio de Darwin, identificados mediante una placa. Dos horas después de ese hecho, Argentina anunció su rendición.

“Nos enteramos de su muerte mucho tiempo después. Yo tenía 14 años y no recuerdo cuánto tiempo pasó. Fuimos a Curuzú Cuatiá y en la oficina le comunicaron a mis padres que había fallecido, y cómo había fallecido, todos los detalles. Fue algo terrible, lo recuerdo muy bien”, asegura su hermana.

“Mi mamá siempre tenía la esperanza de que él iba a regresar. Cada vez que salíamos de casa, ella le dejaba un cartelito pegado a la puerta, diciéndole el lugar donde nos íbamos, por si él venía. Eso fue durante mucho tiempo. Mi mamá viajó dos veces a Malvinas y yo una, acompañándola. Fue una experiencia realmente fuerte, muy triste, estando ahí en el cementerio. Tristes los lugares, y darnos cuenta realmente de lo que es eso. Del clima hostil, las distancias, algo muy fuerte”, asevera Gabriela.

Respecto a cómo definiría a su hermano, sostiene que “siempre fue un luchador. En su corta vida, fue un pibe que laburaba para tener lo que deseaba. Su locura era la moto. Laburaba e iba a donde sea a hacer sus changas para tener su moto, desde pibe. Yo lo recuerdo todos los días, lo saludo cada noche antes de irme a dormir, como lo hacía mi mamá. Y cuando necesito fuerzas especiales, extras, se las pido a él. Le pido que me ayude, es como una comunicación que tengo con él”.

Sobre la vida actual de la familia, Gabriela cuenta: “Sigo viviendo en La Florida, que fue su última morada. Apenas vinimos a vivir nosotros a este barrio, él se fue a la colimba y luego a Malvinas. Yo sigo viviendo en la misma casa que compartimos”.

Reconocimientos

En Rosario, existe una plaza que lleva el nombre de Sergio Raúl Desza, ubicada en Spegazzini y pasaje Apóstoles, en La Florida. Allí, a partir de un pedido de los vecinos de la zona, el 2 de abril de 2022 se impuso el nombre de Soldado Desza al pasaje peatonal ubicado en la manzana 348, entre la calle Goyena y el pasaje Apóstoles. Gabriela Desza recibió una copia de la normativa, donde se recuerda que Sergio fue guardavidas de la Cruz Roja y ejerció la actividad en el camping del Sindicato de Luz y Fuerza, gremio que donó el terreno donde se levanta la plaza que lleva su nombre.

Además, en julio de 2022, alumnos de escuelas del barrio pintaron murales en tributo al último rosarino caído en Malvinas. Ocho escuelas de la zona norte de Rosario iluminaron con un arco iris de colores la plaza Soldado Desza. La jornada denominada “Pintemos la Paz por Malvinas» fue la culminación de un proyecto de muralismo colaborativo, organizado por la Comisión Permanente de Homenaje a los Soldados Argentinos Muertos en Malvinas.

Plaza homenaje al Soldado  Sergio Desza ex combatiente de Malvinas
Soldado Sergio Desza ex combatiente de Malvinas (Gentileza -)

Noticias Relacionadas

La Libertad Avanza pidió la expulsión de Florencia Carignano y anticipó una denuncia penal tras el escándalo por los micrófonos en Diputados

Editor

Santa Fe actualiza el boleto de colectivo urbano con tarifa superior a 2000 pesos

Editor

Las críticas del establishment financiero pone en duda una eelección de Milei

Editor
Secret Link