Más de 150 intendentes de distintos puntos del país se concentraron en el Ministerio de Economía para reclamar la reactivación de obras públicas que dependen del Estado nacional.
La protesta, que dejó en evidencia el creciente malestar en los gobiernos locales, tuvo un dato político clave: la ausencia de los intendentes de Rosario y Santa Fe.
El encuentro fue dirigido al ministro Luis Caputo, a quien los jefes comunales le exigieron definiciones urgentes sobre proyectos paralizados en sus distritos. Según plantearon, la falta de continuidad en la obra pública impacta directamente en servicios básicos, empleo y desarrollo urbano.
Desde distintos sectores remarcaron que la situación se volvió insostenible, con trabajos frenados en áreas sensibles como infraestructura vial, saneamiento y vivienda. En ese marco, los intendentes buscaron instalar el tema en la agenda nacional y presionar por una respuesta concreta del Gobierno.
Sin embargo, la ausencia de Pablo Javkin y Juan Pablo Poletti no pasó desapercibida. Ambos jefes municipales no participaron del reclamo, lo que abrió interrogantes sobre su posicionamiento frente a la discusión por la obra pública y su vínculo con la Casa Rosada.
En ese contexto, varios intendentes advirtieron que trasladar a provincias y municipios la responsabilidad de obras que corresponden a la Nación no es una solución real, sino un problema mayor. Señalan que asumir esos costos obliga a redirigir recursos propios, lo que inevitablemente se traduce en recortes o ajustes en políticas locales clave como salud, educación, servicios urbanos y asistencia social. De esta manera, lejos de resolverse, el conflicto se profundiza, ya que las administraciones locales terminan absorbiendo obligaciones que exceden su capacidad financiera y comprometen su funcionamiento cotidiano.
