A una semana de los inéditos comicios provinciales, subsisten unas pocas certezas para las fuerzas políticas que confrontan: El oficialismo con el gobernador Maximiliano Pullaro a la cabeza lidera las preferencias, no hay -o al menos no se ve la que algunos pronosticaban- polarización excesiva con la Libertad Avanza y el peronismo fragmentado puede alzarse con el segundo lugar de la contienda para convencionales constituyentes, en una ilusoria sumatoria que una vez reunida la constituyente puede hacer valer su peso si los jugadores le pasan la pelota a los que tienen la misma camiseta. Resta conocer el “daño” que pueden infligir los candidatos más agresivos en el proselitismo: Amalia Granata y Juan Pedro Aleart desde el departamento Rosario.
Esta semana se notó el pie en el acelerador. Pullaro y el intendente Pablo Javkin incrementaron su distancia del presidente Javier Milei como no lo habían hecho hasta entonces. Amparos judiciales por el mantenimiento de la avenida Circunvalación de Rosario y fallos federales sobre la traza de rutas nacionales que atraviesan el territorio de Santa Fe, convertidas en verdaderas trampas mortales por la altura de la vegetación y la profundidad de sus baches. Una exagerada “desobediencia” del gobernador en el empecinamiento en la continuación de las obras del puente entre Santa Fe y Santo Tomé que la desinflada Vialidad Nacional había ordenado parar.
Pero también en lo discursivo, que era lo que muchos venían reclamando a Pullaro y Javkin para estar más cerca de sus pertenencias políticas. Ambos, y con más enjundia el intendente de Rosario, condenaron el discurso de Milei sobre la autodeterminación de los kelpers de Malvinas a 43 años del conflicto bélico que aún tiene heridas profundas en la sociedad argentina. Pullaro también dio dos pasos al costado con los aranceles de los Estados Unidos que el presidente argentino quiso presentar como unas política diferencial para nuestro país. “Muchas pymes de Santa Fe se verán perjudicadas”, se sinceró el mandatario. “Esto nos tiene que llamar a una profunda reflexión que, como Estados Unidos cuida a su industria, nosotros también tenemos que cuidar a la nuestra”, sostuvo el gobernador. “Tenemos que empezar a mirar de qué manera nosotros cuidamos a quiénes generan empleo, crecimiento económico y fundamentalmente a quienes invierten en la Argentina y en Santa Fe”, remarcó Pullaro. Es de esperar que en estos últimos días haya otros pronunciamientos que le indiquen al electorado que en el cuarto oscuro las gestiones tienen sus diferencias con el alocado y estridente ritmo decisorio de un presidente que va de mal en peor.
Salvo alguna sorpresa de último momento, nadie espera gestos del líder libertario hacia la campaña de sus candidatos en Santa Fe, en esta primera prueba electoral que -sin duda- ganará algún pequeño espacio en los medios nacionales. Milei y también su hermana Karina, saben que el principal candidato de LLA para convencional no es precisamente un seductor de masas. A Nicolás Mayoraz no le sobra nivel de conocimiento y tampoco votos como para jugarse un pleno en estos comicios santafesinos, aunque es abogado y con perfil para una discusión constitucional.
Distinta es la situación de Aleart que no dudó, a pesar de ser un debutante, en entrar de lleno al barro para una campaña que preocupa a Pullaro y Javkin por igual (también es candidato a concejal de Rosario); no sólo por las malas artes empleadas hasta aquí sino más bien por los números que indican claramente que el ex conductor televisivo mide más que la marca LLA.
La mediática Amalia Granata es la otra pata del voto de la derecha en el territorio y no desentona con lo que la gente espera de ella: Chismes con tono de denuncias que encuentran algún eco en paneles televisivos de Buenos Aires de donde emergió a la vida política. Su cruzada contra el pasado de adolescente de Pullaro en el marco de un hecho trágico, no encuentra eco en el resto de la política provincial que todavía pelea por mantener las disputas políticas en un marco de racionalidad y sin agregar rechazo a la ya difícil relación que la golpeada sociedad mantiene con la política.
Por ahora la ministra de Seguridad de la nación Patricia Bullrich es la única que se involucró de lleno en la campaña. Con la excusa de dar resultados del Plan Bandera de seguridad en Rosario (y atribuirle más peso a la nación que a la provincia en esos números positivos) y anunciar el debut de la rimbombante y peligrosa ley antimafias; no dudó en utilizar el marco de las fuerzas federales para hablar y fotografiarse con los candidatos libertarios locales y tirar un par de palos a “socialistas” y “kirchneristas” de la provincia, señalándolos como supuestos responsables del desmadre narco en el territorio en lo últimos años.
Bullrich ya demostró en Santa Fe que no encuentra ningún límite a la hora de utilizar recursos del Estado para levantar el perfil político. No hace mucho trasladó a presos federales a la nueva cárcel de Coronda en un simulacro de inauguración. Los reclusos siguieron viaje hacia otros destinos una vez que se retiraron las cámaras de televisión. “Ni la conexión de agua tiene hecha el penal”, confesó después el resignado intendente de Coronda.
Con Ciudad Futura absorbida por el peronismo, aunque desde esa joven fuerza piensen que es al revés, el Frente Amplio por la Soberanía (FAS) cree que tiene gran comodidad para transitar el andarivel histórico de la izquierda nacional. Claudia Balagué, Leonardo Caruana y Griselda Tessio llenan todos los casilleros de la franja y avanzan sin estridencias. Sólo resta saber cuánto de ese histórico electorado sigue en pie en la provincia.
Las peleas de fondo más atractivas serán entre Marcelo Lewandowski contra Juan Monteverde en la disputa por el voto peronista provincial y las del propio Aleart con su ex colega de Canal 3, Ciro Seisas en la disputa para convencionales del departamento Rosario. Aleart es también candidato a concejal y allí se dispone a tratar de imponerse a la candidata del intendente, Carolina Labayru. En esta disputa en particular se cifra también el futuro de los próximos aspirantes a gobernar la ciudad de Rosario.
Leo Ricciardino

