Un inusual fenómeno meteorológico se observó este lunes en el sur de Santa Fe, donde vecinos de Teodelina reportaron la aparición de trombas terrestres. El evento fue confirmado por el Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático, que difundió imágenes y precisiones técnicas sobre lo ocurrido.

Se trata de los llamados “landspouts”, una variante de tornado que se caracteriza por su corta duración y menor intensidad. A diferencia de los tornados clásicos, no están asociados a supercélulas ni requieren condiciones extremas de inestabilidad atmosférica para desarrollarse, lo que explica que puedan formarse incluso en contextos de tormentas moderadas.

El mecanismo de formación también es distinto. Las trombas terrestres se originan desde niveles bajos de la atmósfera: una corriente de aire cálido asciende desde la superficie y comienza a rotar, generando una columna visible cuando levanta polvo, gotas de agua o pequeños escombros. Esa “manga” puede extenderse hacia la nube, dando la apariencia de un embudo completo.

Si bien su potencial destructivo suele ser menor en comparación con los tornados tradicionales, los especialistas advierten que pueden provocar daños localizados, especialmente en zonas rurales. Por eso recomiendan evitar permanecer a la intemperie y resguardarse en construcciones firmes ante la presencia de este tipo de formaciones.

El episodio volvió a poner el foco en la variabilidad climática de la región sur santafesina, donde en los últimos meses se registraron eventos intensos y repentinos. Desde el organismo meteorológico insistieron en seguir los reportes oficiales y no subestimar este tipo de manifestaciones atmosféricas.