La regional local está fragmentada desde antes del gobierno de Macri. A diferencia de la conducción nacional, buscará consensuar un único secretario general.
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La resistencia de la CGT
Al ser consultado sobre los motivos que impedían la normalización de la central obrera rosarina, Méndez apuntó a la negativa del directorio federal. “No nos autorizaban. El gremio más fuerte es Camioneros, que no está federado y tiene 35 mil afiliados, mucho más que los gremios federados. Por estatuto, la CGT no nos permite eso, pero nosotros creemos que no tiene nada que ver y lo vamos a hacer igual”, respondió el líder del gremio del Seguro.
Quien levantó ese guante y le bajó el precio a las acusaciones fue Horacio Yannotti, actual secretario del gremio de los Peones de Taxi, quien calificó sus dichos como “un exabrupto” y dijo a Letra P que “lo importante es que la decisión de quién está enfrente de la regional Rosario tiene que salir de los gremios de acá y no de Buenos Aires”.
Otros motivos para demorar la unidad
La falta de un secretario general en la CGT Rosario no sólo está relacionada al rechazo a ser coordinados desde la Capital Federal. Hay, también, motivos políticos. El acercamiento de cada organización a las tribus justicialistas le sumaba tensión a las relaciones dentro del movimiento obrero.
Méndez señaló que esa resistencia quedó en el pasado: “Todos los políticos se sacaron una foto con la CGT y después se olvidaron de nosotros”, respondió al momento de ser consultado sobre algún posible movimiento dentro del tablero de la interna peronista en Santa Fe tras las elecciones de medio término.
A diferencia de sus colegas nacionales, quienes tras la asamblea celebrada en Obras Sanitarias definieron la constitución de un nuevo triunvirato, los secretarios generales de Rosario quieren a un único referente que decida, aunque secundado por “numerosos secretarios adjuntos”.
“Alguien tiene que definir. También se habló de que no se cruce la política, que fue lo que nos partió en el pasado. Nuestra agenda va a estar centrada fundamentalmente en lo gremial”, subrayó Méndez.
Nombres para una conducción
Los nombres que pican en punta para liderar esta nueva etapa de la central obrera son los referentes más experimentados del sindicalismo regional. El que más suena es el líder del gremio de Camioneros, Sergio Aladio. No obstante, nada está cerrado. El propio Aladio planteó que necesitaba pensar la propuesta y que se inclinaba por la idea de que se designaran varios secretarios adjuntos.
Si Aladio no toma la conducción, las alternativas podrían ser Ismael Marcón (Sindicato de Obreros Garagistas y de Estaciones de Servicio), Antonio Donello (UOM Rosario), Sergio Galeano (titular de La Fraternidad Regional Rosario) y José “Beto” Fantini (líder histórico del Sindicato de la Carne). Sin embargo, dentro de los sindicatos admiten que varios de esos postulantes están complicados con los tiempos y sus distintas responsabilidades. «Por eso nos interesa lo de las numerosas secretarías adjuntas”, explican.
Tambores de guerra
La unión no es por amor, sino por el espanto que provoca la discusión que se avecina por la reforma laboral libertaria. Alejada de una agenda político partidaria y dando piedra libre a sus afiliados, la CGT Rosario encarará la segunda etapa de los gobiernos de Milei y de Pullaro en pie de guerra y con una agenda enfocada en la defensa de los derechos de sus trabajadores.
“Este gobierno busca desarticular el sindicalismo. Esta yendo hacia un desguace de lo público y todo lo solidario. Y el sindicalismo es justamente eso”, explicó Méndez.
Las acciones apuntan contra Milei, pero también contra Pullaro. “Pullaro no es nadie como para establecer una reforma laboral. Pueden saber un montón de cosas, pero los laburantes sabemos del laburo. Nos quieren llevar a una nueva Forestal”, comparó el titular de Seguro.
El nombre del primer secretario general de la CGT Rosario tras más de una década de acefalía y fragmentación se conocerá el próximo 20 de noviembre. Los 95 sindicatos que acusaron recibo de la convocatoria se reunirán en el predio del Sindicato de Obreros Garagistas y de Estaciones de Servicio para definir su nueva conducción.



