El primer año de la presidencia de Javier Milei en Argentina ha sido marcado por un balance negativo en varios aspectos económicos y sociales generando un gran disgusto en la sociedad.
Aumento de la pobreza
Desde que Milei asumió el cargo, la pobreza ha aumentado drásticamente, alcanzando un 57 por ciento de la población en el primer semestre de 2024, en comparación con el 41,9 por ciento del segundo semestre de 2023. Esto representa un incremento de 16 puntos porcentuales, el mayor salto en dos décadas.
Desempleo y caída del consumo
El desempleo ha crecido un 52 por ciento durante su gestión, con al menos 35,000 despidos en el sector público. Además, el consumo privado se ha reducido en un 9,8 por ciento, y las ventas minoristas han caído un 12,2 por ciento en los primeros once meses del año.
Salarios devaluados
La recomposición salarial ha sido lenta y no ha logrado alcanzar los niveles de inflación. Hasta septiembre de 2024, los salarios aumentaron un 181,9 por ciento, mientras que la inflación interanual fue del 209 por ciento. Los jubilados también han sufrido recortes significativos en sus haberes reales debido a cambios en la movilidad jubilatoria.
Impacto de las políticas económicas
Las medidas económicas implementadas por Milei, como la rápida devaluación del peso y los recortes en el gasto público, han llevado a una contracción económica del 3,4 por ciento en 2024, con una inflación del 44 por ciento. Estas políticas han sido criticadas por su severo costo social, afectando especialmente a los sectores más vulnerables de la población.
El costo social de su primer año ha sido elevado. La pobreza y el desempleo han aumentado significativamente, lo que plantea serios desafíos para su administración y para la población argentina en general.
