El verso del “riesgo kuka”
El ministro Sturzenegger junto a Milei ahora dicen que el PBI argentino volaría a ritmos chinos sin “riesgo kuka”.
Por Andrés Asiain y Bernardo Del Zorro

El presidente Javier Milei tiene cierto fetiche con la teoría económica. Su ideología libertaria se basa en abrazar ideas extremas de economistas austríacos. Sus discursos sermonean frases de distinguidos economistas, con alabanzas a Adam Smith, Ludwig von Mises y Friedrich Hayek, y acalorados insultos a Keynes y Pigou. Esa pasión es explotada por algunos profesionales que buscan ganarse su confianza para ascender puestos en el gobierno.
Así pasó con Demián “satanás” Reidel, con quien se quedaba la noche entera aspirando modelos matemáticos para ganar “el nobel de economía” (Milei dixit), hasta que tuvo que abandonar su cargo en nucleoeléctrica en medio de denuncias de corrupción. También le hace el entre por ese lado Federico Sturzenegger, un veterano de las gestiones liberales con final infeliz, que con disfraz de académico desarrolla su labor de lobbysta de las grandes empresas y bancos internacionales.
Fue justamente el ministro de desregulación Sturzenegger quien publicó una simulación del “modelo Neumeyer-Perri” realizada junto al presidente. En la misma se podía ver que el PBI argentino volaba a ritmos chinos sin “riesgo kuka”. La publicación cerraba con un “es inaudito el daño que le hizo el kirchnerismo a los argentinos. VLLC”.
¿Qué es el “modelo Neumeyer-Perri”? En primer lugar, no es ningún modelo que goce de gran reconocimiento en el mundo académico local o internacional, aunque al menos es más prestigioso que los modelos desarrollados por estudiantes en los exámenes del profe Sturze, que fueron usados para justificar medidas que degradan la vida social de millones de argentinos como la reforma laboral.
Se trata de un artículo de un economista argentino y uno norteamericano que trabajan en el sector bancario, publicado tras la crisis de la convertibilidad, donde desarrollan un modelo en el que la tasa de interés, determinada por la tasa internacional y el riesgo país, es la determinante del nivel de actividad.
Con esa ilusión teórica, el presidente y su ministro tomaron la tasa a la que colocaron el último bono a algunos bancos locales para financiarle el pago de los plazos fijos en dólares a sus ahorristas para simular un escenario de una economía argentina que crece aceleradamente al librarse del “riesgo kuka” (¿?).
La idea de que la tasa de interés comanda la actividad en Argentina no tiene evidencia empírica robusta. Los autores tomaron la etapa de la convertibilidad, donde el riesgo país reflejaba la expectativa de insostenibilidad del esquema cambiario y anticipaba el ajuste del gasto público y la retracción de la inversión privada, como evidencia a su favor. Pero el modelo quedó totalmente desacreditado cuando Argentina tuvo una potente expansión económica entre 2002 y 2012, aún con el riesgo país en valores récord.
Por otra parte, los dos últimos grandes saltos del riesgo país no fueron por los kukas, sino en 2001 y 2018, al entrar en debacle el ciclo de especulación y endeudamiento de dos gestiones liberales que tuvieron a Sturze como parte del equipo económico. “Es inaudito el daño que le hizo y hace Federico Sturzenegger a los argentinos. VP”.
