Los robos tienen a maltraer al personal y los asistentes al predio donde el Sindicato de Recolectores de Rosario construye su camping. La situación llegó a tal extremo que los responsables del predio debieron requerir la presencia policial y hasta comprar un cuatriciclo y una camioneta que fueron entregados a los uniformados.
El gremio viene llevando adelante un importante programa de esparcimiento para sus afiliados en el enorme terreno ubicado en San Martín al 8000, zona sur de la ciudad. Sin embargo, en las últimas semanas se vio empañado por el aumento de los robos, que también afecta a los vecinos del barrio.
Tanto es así que las autoridades del gremio decidieron reforzar la seguridad. Para eso no sólo solicitaron la presencia de dos efectivos policiales por turno, a queines les abonan los adicionales correspondientes, sino que tuvieron que adquirir una pick up y un cuatriciclo para que sean utilizados dentro del lugar. “Tuvimos que reforzar la seguridad por los robos y los daños que hemos tenido en los últimos días”, sostuvieron los referentes del sindicato quienes encararon trabajos de construcción que esperan finalizar a fin de año.
De todas maneras, este verano el lugar se encuentra muy concurrido, fundamentalmente por trabajadores que están desempeñando todo tipo tareas.
Es que se trata de un espacio de ocho hectáreas, muy propicio al ingreso de desconocidos con intenciones de provocar inconvenientes. En efecto, la situación sufrió un desborde en el último tiempo ya que a las personas que allí concurren les vienen sustrayendo sus pertenencias, además de otros elementos.
“Se han llevado celulares, dinero, relojes y billeteras, además de las herramientas necesarias para las tareas de los operarios y materiales de construcción”, dijeron voceros a La Capital.
Al lado de Las Flores
En el espacio, lindero al barrio Las Flores (“y que es la zona más peligrosa”, insistieron en el gremio) se están construyendo nuevas instalaciones que incluyen canchas de fútbol, vestuarios, salones para eventos y piletas de natación.
“Es una situación grave y se necesita un patrullaje exhaustivo”, enfatizaron los responsables del sindicato que agrupa a los recolectores.
En ese sentido, su titular, Marcelo Andrada, definió la adquisición de un cuatriciclo y una camioneta que les fueron entregados “a los policías responsables de los trabajos de seguridad para realizar la recorrida por cada rincón del lugar”, explicó el dirigente.
La iniciativa del camping comenzó en 2019 en el predio parquizado a la vera del arroyo Saladillo y con una conexión directa a la avenida de Circunvalación.
“Nos pusimos el proyecto al hombro desde el día uno, junto a los compañeros de la comisión directiva y trabajadores de la recolección”, señaló Andrada. La primera etapa incluyó trabajos de desmalezamiento y mejoras del lugar.
“Los trabajadores del gremio acompañan activamente el proyecto. Es un lugar para ellos, los afiliados, y la seguridad de cada uno de ellos resulta de suma importancia para que así puedan disfrutar de este predio junto a sus familias”, destacó.
