«Lo primero que quiero decir es que Marcelo Lewandowski y Silvina Frana pusieron todo en el peor momento, porque hubo demoras en la definición de la estrategia del espacio. Si bien había tres candidatos lanzados y un precandidato que coqueteó durante dos años , un rato antes dijo que no iba a participar y tuvieron que agarrar una campaña dos horas antes del cierre de lista, cuando Pullaro ya había dado cinco vueltas por la provincia”. Las primeras palabras de autocrítica en el peronismo santafesino provinieron ayer del presidente del partido Ricardo Olivera, quien comenzó elogiando a los dos candidatos, pero pasó rápidamente algunas facturas: Habló de «errores» en la estrategia electoral, otros durante la campaña, así como en la forma de conducir un frente que permitió al PJ recuperar el poder en 2019. «Veo un peronismo comarcal» disparó Olivera y dejo abierta la polémica. También el reelecto intendente peronista de Funes Roly Santacrocce fue crítico con el gobernador Omar Perotti: pese a que aclaró que “no quiere hacer justicia con sus palabras”, dijo cuál fue la falencia de la gestión del actual gobernador de la provincia. “A Omar lo quiero mucho y entendió cuáles son las problemáticas de los pueblos. Hizo muchísimas obras pero no resolvió el problema de la inseguridad y ahí lo pagó, donde tendría que haber hecho foco y ocupado”, explicó.  “El peronismo tiene que hacer una autocrítica. Es un partido al que yo amo mucho pero ya no enamoramos a nadie. Ahí tenes el resultado: la gente vota en contra de, no a favor de”, concluyó el funcionario reelecto con le 75 por ciento de los votos.

Como ya fue dicho, Olivera reivindicó, en primera instancia, a los dos nombres que llevó el PJ. «Fueron candidatos en una situación adversa porque la demora en el armado de la lista hizo que los tiempos se acortaran. Tampoco tuvieron todo el apoyo que se merecían de parte de algunos sectores del Justicialismo. Yo asumo la responsabilidad por no haber levantado la voz en su momento, pero faltaron algunos apoyos como para que ellos se pudieran instalar», planteó.

Consultado sobre la falta de apoyo de Perotti al candidato Lewandowsky, Olivera prefirió «no personalizar,  pero uno veía recorridas y actos, y los candidatos estaban muy solos. Eso se notaba. Lo que hizo el ‘frente de frentes’ (Unidos) fue totalmente diferente; vos veías a la fórmula con todos los candidatos a diputados e intendentes y senadores, y acá eso no se dio. Asumo mi responsabilidad como presidente del partido; me hago cargo de lo que me haya tocado», dijo sin medias tintas.

De igual modo al momento de seguir con la lista de desaciertos apuntó que «para ganar la provincia generamos en 2019 una construcción colectiva y hoy eso no está, se perdió. El Peronismo hoy se parece más a una construcción comarcal, más chiquita, que a un movimiento. De esa forma, no podemos tener expectativas de ganar. No pudimos generar las expectativas que habíamos generado en 2019 y creo que fue un error porque esa construcción colectiva se fue desgranando y terminó siendo muy parcial y muy en contra de lo que por ahí es un proyecto político en la provincia» señaló el presidente del PJ.

Olivera dejo de igual modo material para la polémica al apuntar que la » interna peronista fue muy respetuosa y tranquila», con lo cual pudo haberle jugado en contra. «En cambio la oposición, tuvo una gran pelea interna que potenció el voto de los dos sectores. Eso jugó en contra» , dijo refiriéndose elípticamente a los dichos de Carolina Losada, quien tildó a su rival Maximiliano Pullaro de tener «contactos narcos».

En esa línea el actual diputado provincial disparó que «la foto sola no alcanza. La construcción colectiva del 2019 fue una cosa distinta; todos los sectores estuvieron involucrados de una forma u otra. Eso no se vio ahora; uno vio muchos espacios que no se involucraron tal vez por esta especie de construcción comarcal de la que hablo. En vez de ser una construcción colectiva terminamos en una agrupación política con una fuerte dispersión de sectores que no participaron de la estrategia».

Al cierre Olivera afirmó que la actual gestión de Perotti «no fue mala; es cierto que nos tuvimos que bancar la pandemia, la sequía, pero me parece que a la gestión le faltó volumen político. Le faltó enamoramiento a los santafesinos; por ahí un discurso demasiado técnico, muy muy pensado en el concepto de gestión que está bien, pero a la gestión hay que darle contenido. No tuvimos la capacidad para enamorar el elector. Le faltó corazón. Tuvimos buenos números, buenas obras públicas, tuvimos un montón de cosas a favor y sin embargo, la gente no nos acompañó».